HISTORIA DE ABYAYALA: 1492 Y ALGO MAS ( Desembarco mercenario español en AbyaYala)

 Octubre “12” de 1492, quinientos veinte años después

Escrito por Ramón Alcides Ávila Peralta

 Hace 500 y más años, en las playas de Necoclí – provincia de Antioquia – Colombia, tuvo lugar un gran acontecimiento: el desembarco de 2.600 mercenarios que arribaron el 30 de junio de 1514 en la armada española, integrada por 33 navíos de guerra al mando de Pedro Arias Dávila – Pedrárias -, general del imperio español, al servicio de los reyes católicos de Castilla y Aragón.

Sobre el litoral de estas playas tropicales, se erguía la imponente ciudad Oziganá – ciudad de las piñas o el piñal, en idioma Katío -, poblada por cinco mil habitantes Urabaibes y gobernada por el Tiba Grande – rey Urabá – totuma pequeña, en idioma Katío -.

Oziganá fue arrasada por el incendio, violadas sus mujeres y niñas. Los habitantes, casi en su totalidad, fueron extinguidos en sangrienta matanza, algunos devorados por el fuego, otros rematados en su desespero por huir de las llamas. Una cobarde masacre  ejecutada  en horas  de la noche. Según las crónicas,  a “filo” de media noche o casi al amanecer,  cuando todo el pueblo dormía relajadamente sin temor  a ser violentado, para ellos, la guerra era desconocida. Tenían contiendas, desacuerdos o conflictos, pero jamás se declaraban la guerra.
La ciudad quedó a merced de las tropas invasoras, saqueada a su antojo.

Nueve meses después, los reyes: Urabá; Toné;Abibaibe;Kareta, Karepa y Panquiako.Caramanta y el heroico Nutibara, iniciaron la “contraofensiva estratégica” sin precedente histórico.Aniquilaron la guarnición militar emplazada en áreas donde fue incendiada ciudad Oziganá.

La batalla estuvo comandada por  el glorioso general Kynanchú, hermano menor de Nutibara. La história, vaga e incompleta, enfatizadamente  redactada a favor  de los vencedores, ha silenciado este episodio, que un día, tal vez, lanueva generación de historiadoras, historiadores, y comunicadores sociales, decidanreescribir la historia desapasionadamente.

Se constituye traición a los abuelos mayores y a sus predecesores; una bofetada grosera a la historia, a su cultura y a su identidad, erigir en  parques y avenidas, esculturas y monumentos conmemorativos para engrandecer la gloria espuria del invasor, culpables del holocausto máximo de la civilización.

De 475 millones de aborígenes extinguidos – los españoles, quienes escribieron las primeras páginas de la historia y aún continúan escribiéndola -, sólo registraron 75 millones;   de 160 millones de negros, víctima de una verdadera máquina de secuestro, sólo registran 18 millones. En las fuentes históricas, engavetadas en los archivos del  Vaticano, Nápoles, Florencia y Sevilla – hoy parcialmente desclasificadas -, consta que el tráfico de esclavos se hizo a escala de 80 millones de negros por siglo.Saquearon 28 millones de toneladas de oro y 22 millones de toneladas de plata, cifras dubitativas sin considerar el peso específico de la masa molecular de estos metales.

Antes del desembarco mercenario español en AbyaYala- redenominado América o “Nuevo Mundo”-, el continente era conocido por todas las culturas milenarias. Ejemplo clásico: La cartografía china lo registraba FU ZHANG; los egipcios, ATLÁNTIDA; los griegos, POSEIDÓN. La cartografía oceánica y continental de los fenicios lo catalogaron PUN.

Mil años antes de Colón – pirata al servicio de Renato D´Anjou -,  el gran navegante chino, Chen Ho, al mando de una escuadra naval – La Flota del Tesoro -, compuesta por trecientos navíos, con longitud de 156 mts de eslora – siete veces superior a las carabelas españolas -,  había establecido relaciones comerciales en condiciones de respeto mutuo y recíprocas ventajas con los habitantes de  AbyaYala.

AbyaYala alcanzó floreciente desarrollo cultural: las artes, la poesía, la cosmogonía y la cosmología;  la pan teología,  la filosofía y las ciencias exactas, cuyo desarrollo en astrofísica y astronomía, tuvo trascendencia en los libros sagrados del Popol Vhu; la Biblia; el Corán; El Kybalión – antes de la época de los faraones -, el Nag Hammandi. El Talmud y la literatura talmúdica.

Los Incas, descendientes de los pueblos Colla que habitaron el altiplano del lago Titikaka, emplazaron un observatorio astronómico en la Isla del Sol, junto con los mayas, provenientes de los Toltecas, antiguos pobladores de la llanura central de México, descubrieron 7.800 estrellas fijas – término astronómico de hoy -, pero los Incas y Mayas conocían el movimiento vibratorio estelar, las cuales catalogaron dentro de un sistema de coordenadas elípticas, un catálogo estelar elaborado tres mil y más años antes de Hiparco, ciudadano griego egresado de la universidad de Alejandría y considerado el astrónomo más relevante de la antigüedad, descubridor de 1.080 estrellas -120 años a.J –

Para la construcción de sus pirámides excéntricas – arquitectura más compleja que las pirámides de Egipto -, los matemáticos Mayas inventaron la trigonometría del ángulo y desarrollaron las razones trigonométricas de la esfera, y no Hiparco de Nicea, a quien la historia atribuye una gloria que  pertenece a los Mayas 3.600 años antes.

España encontró en el “Nuevo Mundo” 375 mil idiomas, los cuales extinguió. Sólo en Brasil donde se hablaban 28 mil idiomas, dejaron 4 mil, y los pueblos que habitaron el litoral caribe suramericano, perdieron literalmente su idioma.

Europa dejó a AbyaYala el  subdesarrollo, y legó criminalmente enfermedades contagiosas que, hoy cuesta una tasa altamente porcentual del PIB de todos los países de América latina.

Pero la historia se ha caracterizado por sus relatos torcidos, plagada de leyendas, sesgada y muchas veces falseada. Ejemplo clásico: durante la segunda guerra mundial – según registros del almanaque mundial -, en el período comprendido entre 1933 y 1945,  las islas de Hiroshima y Nagasaky estaban pobladas por 1.740.000 y 1.320.000 japoneses respectivamente.Nadie sobre vivió a los efectos de la bomba atómica, la muerte sobrevino como “reacción en cadena” las semanas, meses y años posteriores, pero la historia sigue enseñando que sólo hubo 75.000víctimas.

Premeditadamente, el segundo blanco del ataque nuclear era la ciudad de Kokura, pero el destino le hizo una jugada siniestra a Nagasaki: ese día, las condiciones meteorológicas de Kokura impidió el bombardeo termonuclear y desviaron la operación holocausto hacia la isla de Nagasaki, con trespropósito: ensayar la eficacia de la bomba atómica, enviar un mensaje de intimidación a las demás potencias militares de la época, y obligar la rendición de Japón.

La historia siempre ha trascendido las versiones de Tito Livio, Plutarco y Lucio Anneo Séneca, que mencionan los 40 mil libros incinerados de la biblioteca universitaria de Alejandría. Pero omite el legado oscurantista de los españoles que reversó 5 mil años la historia, al quemar 32 mil libros que registraban los adelantos alcanzados por las civilizaciones de AbyaYala.

Hernán Cortes, Alvarado, Francisco Pizarro, Almagro y los frailes que les acompañaron, “justificaron” la destrucción de los libros Aztecas, Mayas e Incas, argumentando que su contenido diabólico entraba en conflicto con los dogmas cristianos.

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