Archivo mensual: septiembre 2015

TESTIMONIO HISTORICO DEL 30S DEL 2010 EN ECUADOR: RESCATE DEL PRESIDENTE CORREA

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FARC-EP y gobierno colombiano firman acuerdo de justicia por la paz

http://www.telesurtv.net/news/Cronologia-Dialogos-de-Paz–20150407-0030.html

La Trivialización de la Cultura

Por: Ricardo Robledo

El escritor Ezequiel Ander-Egg en su libro “Reflexiones en torno al proceso de mundialización/globalización”, ilustra así el tema que se quiere comentar:

”La sociedad, como espectáculo y banalización de la cultura, permite y posibilita presentar públicamente una serie de imbecilidades y frivolidades, sin que produzca la menor vergüenza (propia y ajena). De este modo, el llamado tiempo libre se transforma en el ámbito privilegiado de dominación ideológica y cultural. La “norteamericanización” del estilo de vida no es una imposición imperialista; es la seducción “hollywodense”, configurada como obra de arte, gracias a la tecnología comunicacional, particularmente gracias a la televisión.

Todo esto posibilita la configuración de un modelo cultural o estilo de vida que crea las condiciones para una mayor dominación/domesticación, ideológico-cultural…,instancia mediatizadora por excelencia, para introyectar los valores de los dominadores en la propia mente de los dominados…,el tiempo libre se transforma en el ámbito privilegiado para la dominación ideológico-cultural” (pág. 73)

Este proceso de trivialización de la información, de la cultura y de la percepción de lo social, hace, por ejemplo, que la vida de los famosos sea más importante que el cambio climático y sus terribles consecuencias sociales y de desequilibrio de la naturaleza, que desaparecen con un ventarrón que levante la falda de alguna de las llamadas divas y deje ver su ropa interior;  los paparazzi harán su agosto; esto se volverá “viral”, saldrá en las principales revistas y se venderá a buen precio en dólares para ser presentado en los noticieros televisivos de muchos países. De estos “análisis” surgen muchos expertos internacionales.

Los venezolanos deberían contratar a los periodistas colombianos como asesores en economía y planeación; son expertos en el tema, tienen muy claro en que fallan los vecinos y consecuentemente deben saber entonces, como corregir el rumbo. No hay ni un venezolano que alcance tal grado de inteligencia para visualizar lo que estos periodistas ven; a los funcionarios del gobierno bolivariano, que están allá y pueden tomar decisiones, ni se les ocurre pensar lo que los medios neogranadinos perciben como errores y desaciertos.

Los empleados de los grandes medios de comunicación de la oligarquía colombiana, que actúan como periodistas, han hecho especialización, maestría, doctorado y postdoctorado en el tema de Venezuela y han presentado sus tesis a diario a través de los noticieros, desde que el Comandante Chávez llegó al poder en 1998 y durante lo que va del milenio. Se explayan en sus análisis económicos y políticos con un estilo cantinflesco; esto es, hablar mucho y no decir nada en esencia, pero que entretiene a la población.

Así como dice el proverbio oriental que “para entender la sabiduría, se necesita sabiduría” para bañarse en la manipulación se necesita ser manipulable; es decir, se requiere de un cúmulo de personas incapaces de formarse una idea propia por su capacidad de interpretación autónoma, para que luego salgan a repetir como loritos lo que dijeron en la televisión o la radio. Por ejemplo, en la crisis humanitaria suscitada a partir del cierre de la frontera colombo-venezolana, no se tienen registros de cuántos artículos de primera necesidad pasaron los colombianos que huían de la miseria, para asentarse en territorio venezolano, (seguramente con manos vacías); pero si existen los de aquellos que cruzaron la frontera de regreso cargando colchones de espuma, electrodomésticos, camas y demás enseres, en escenas casi macondianas; lo hicieron de regreso porque allá los consiguieron –muchos subsidiados- y por que sabían que acá no los iban a adquirir fácilmente. Es vergonzoso el estado de miseria en que la oligarquía tiene viviendo a los ciudadanos; algo que ve todo el mundo, menos la población colombiana adormecida.

Esta incapacidad para interpretar autónomamente la realidad, muestra lo que establece la teoría de la alienación; una persona está alienada cuando no se pertenece a sí misma; esto es, cuando defiende los intereses de otro o cuando el producto de su trabajo tampoco le pertenece. La lucha por una sociedad humanista en la que todos nos reconozcamos como iguales y creemos relaciones de respeto, no es fácil ni se logra a corto plazo. Pero se inicia con la repulsa individual. Como decía Camilo: “La lucha es larga, empecemos ya”.

Por: Ricardo Robledo

Vielma Mora: Colombia sufre una verdadera crisis humanitaria

Víctor Jara, 42 años del asesinato del cantautor chileno

jara
Foto: Fundación Víctor Jara
Jara fue embajador cultural del Gobierno chileno durante la gestión del presidente Salvador Allende.

El pueblo chileno se ha sumado a la conmemoración del cantautor de origen campesino que heredó el amor por la música de su madre.

Este miércoles se conmemoran 42 años de la muerte del cantautor chileno Víctor Jara, quien fue torturado y asesinado el 16 de septiembre de 1973 tras el golpe de Estado al presidente Salvador Allende, por las fuerzas del dictador Augusto Pinochet.

Jara se desempeñó como embajador cultural del Gobierno del presidente Salvador Allende (1970-1973). Tras el golpe de Estado, tomó junto con otros estudiantes la Universidad Técnica del Estado en Santiago.

Jara fue sometido a fuertes torturas por parte de altos funcionarios del Ejército, quienes lo asesinaron de 44 impactos de bala, tal y como señala el informe forense.

RELATO DE UN TESTIGO

-¡Así que vos sos Víctor Jara, el cantante marxista, comunista concha de tu madre, cantor de pura mierda! -gritó el oficial, recuerda el abogado Boris Navia, uno de los que caminaba en la fila de prisioneros.

“Lo golpeaba, lo golpeaba. Una y otra vez. En el cuerpo, en la cabeza, descargando con furia las patadas. Casi le estalla un ojo. Nunca olvidaré el ruido de esa bota en las costillas. Víctor sonreía. Él siempre sonreía, tenía un rostro sonriente, y eso descomponía más al facho. De repente, el oficial desenfundó la pistola. Pensé que lo iba a matar. Siguió golpeándolo con el cañón del arma. Le rompió la cabeza y el rostro de Víctor quedó cubierto por la sangre que bajaba desde su frente”. relató Navia a un periódico local chileno.

RESPALDO A ALLENDE

Durante el período de Gobierno de Salvador Allende, el cantautor fue nombrado embajador cultural, en cuyo cargo desarrolló una amplia labor hasta la fecha de su muerte.

Estaba casado con la bailarina inglesa Joan Turner, quien había sido su profesora de expresión corporal en la Universidad de Chile.

TRAYECTORIA MUSICAL

Víctor Jara fue un músico, cantautor, profesor, y director de teatro.

La figura de Víctor Jara es un referente internacional de la canción protesta y uno de los artistas más emblemáticos del movimiento músico-social llamado “Nueva Canción Chilena”. Su ideología comunista se refleja en su obra artística, de la que fue pieza central.

Estando preso escribió su último poema y testimonio “Somos cinco mil”

Somos cinco mil

en esta pequeña parte de la ciudad.

Somos cinco mil

¿Cuántos seremos en total

en las ciudades y en todo el país?

Solo aquí

diez mil manos siembran

y hacen andar las fábricas.

¡Cuánta humanidad

con hambre, frío, pánico, dolor,

presión moral, terror y locura!

PROCESO JUDICIAL POR SU MUERTE

A finales de 2012 el juez especial de la Corte de Apelaciones de Santiago, Miguel Vásquez, dicta resolución de enjuiciamiento contra los siete militares que en esa fecha estaban a cargo de los prisioneros confinados en el Estadio Chile.

Son encausados como autores del homicidio Pedro Barrientos Núñez y Hugo Sánchez Marmonti; y como cómplices Roberto Souper Onfray, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Hasse Mazzei y Luis Bethke Wulf.

Pedro Barrientos Núñez fijó en el año 1990 su residencia en Estados Unidos y en el momento del proceso judicial seguía viviendo en ese país por lo que el juez ordenó la captura internacional.

Este contenido ha sido publicado originalmente por teleSUR bajo la siguiente dirección: http://www.telesurtv.net/news/Victor-Jara-42-anos-del-vil-asesinato-del-cantautor-chileno–20150915-0043.html.

Punto crítico de ignorancia: Odiar a Maduro por que su gobierno expulsa cientos de Colombianos. Amar a Uribe que en su ParaGobierno se desplazó millones de Colombianos

 

TOMADO DE: https:www.facebook.com/NoMasUribeNo/photos/a.10151081793183766.461091.160292278765/10153583313433766/?type=1

SEMBLANZA DE MANDELA: PARTES 1 Y 2

Semblanza de Mandela. (Parte I)

Por: Ricardo Robledo

La motivación para la lectura del libro autobiográfico de Nelson Mandela, “El Largo Camino Hacia la Libertad”, surge de la intención de encontrar luces para tratar de entender cómo sería posible la solución del conflicto armado en Colombia, a partir de lo logrado en Sudáfrica.

Sería iluso pensar que después de 647 páginas, no fuera posible sacar algún provecho del libro; que el esfuerzo del escritor fue en vano o que lector no pudo asimilar nada de su lectura.

Pero Sudáfrica no es Colombia, ni el momento histórico es el mismo, ni ninguno de los negociadores reunidos en la Habana, es Mandela. Sorprende cómo un negro africano fundador de un movimiento armado contra el estado, pudo llegar a ser Presidente en un país tan racista, sin llegar a producir náuseas a profundos constitucionalistas ni a políticos de derecha y de todo tipo de pelambres democráticos.

A pesar de todos los vejámenes y exclusiones a que fueron sometidos los negros africanos en su propio país, no los asesinaban clandestinamente, ni los desaparecían, ni descuartizaban, ni tiraban a los ríos, ni fueron enterrados en fosas comunes. Los crímenes cometidos en Colombia, llenarían de pavor y de vergüenza a los más rudos defensores del apartheid. Hay que reconocerlo, somos un tipo de sociedad de una crueldad particular y sin par, o mejor los hechos así lo señalan. Algo difícil de superar si no se prestan las voluntades y que habrá de tomar enormes tareas de construcción ciudadana, de respeto por la vida y de civilidad política.

Son muchos los factores que entorpecen el logro; empezando por los que no quieren la paz, alegando escrúpulos constitucionales. ¿Será que los miles de muertes han sido muy ajustadas a la ley? Están también, el tipo de propiedad y la concentración de la riqueza, los intereses de fuerzas extranjeras que imponen el peso de la geopolítica y la lucha por los recursos; el poder y peso del narcotráfico y de la ilegalidad, la constitucional y la callejera. Merecen capítulos a parte, la tradición y la historia política del país.

Cuenta mucho la idiosincrasia de los colombianos, formados en una región que dejó pendientes las transformaciones de inserción en la modernidad, en la que se forjan los conceptos de ciudadano, democracia y nación. Es penoso mencionarlo, pero sería bueno conocer del ministerio de relaciones exteriores, en qué países no hay colombianos detenidos. La forma mala de la malicia indígena hace pensar que los colombianos dicen una cosa, pero saben que harán otra; es el juego del truquito, la maroma. Esta parece una herencia de la Ley de Indias: “se obedece pero no se cumple”. Dice el dicho: “hecha la ley, hecha la trampa”. Esta es la sensación que a uno le queda de las actuales conversaciones de paz.

Esto no quiere establecer que los colombianos sean malos, pero en las sociedades parece imponerse la lógica de los violentos. Seguramente las tribus dedicadas al pastoreo y la agricultura, se ocupaban en estas labores mientras que las tribus guerreras se fortalecían en el manejo de las armas y entonces aparece la opción de tomar a las otras por la fuerza e imponer la primacía de la violencia. ¿No es algo así a lo que asistimos en pleno Siglo XXI? En el milenio del deslumbre de la tecnología, se propagan los fundamentalismos, las hermandades extrañas; estos son, combos, maras, mafias, neonazis, racismos, pactos políticos secretos, las mentiras oficiales y mediáticas, la desinformación, la manipulación.

No es posible diferenciar entre lo que es legal y lo ilegal, no se cree a los gobernantes; por eso las sociedades no fundamentadas en un estado de derecho ciudadano real, terminan dominadas por los violentos, por los más fuertes, no por los más justos ni más humanos.

Los colombianos tienen la opción de pasar de ser uno de los países más violentos del mundo a ser un ejemplo de civilización, si se lo proponen. Estas son la oportunidades que ofrece el cambio; pero si no se hace “a la colombiana”.

El libro de Nelson Rolihlahla Mandela deja muchas enseñanzas, esto dice en la página 35, que deja ver el impacto social, cultural, económico y humano de la colonización:

“El jefe Joyi increpaba al hombre blanco, que en su opinión había dividido deliberadamente a la tribu xhosa, separando a hermanos de hermanos. El hombre blanco había dicho a los thembus que su verdadero jefe era la gran reina blanca que vivía al otro lado del océano y que ellos eran sus súbditos. Pero la reina blanca no había traído nada más que miseria y perfidia a los pueblos negros, y si de verdad era un jefe, era un jefe malvado. Las historias de guerra y la acusación del jefe Joyi contra los británicos me hicieron sentir iracundo y estafado, como si me hubieran despojado de mi herencia.

El jefe Joyi aseguraba que el pueblo africano vivía en relativa paz hasta la llegada de los abelungu, los hombres blancos, que vinieron de más allá del mar con armas que escupían fuego. Hace tiempo, contaba, los thembus, los mpondos, los xhosas y los zulúes eran todos hijos de mismo padre y vivían como hermanos. El hombre blanco había destruido el abantu, la hermandad entre las diversas tribus. El hombre blanco estaba hambriento de tierra y era codicioso, y el hombre negro compartía con él la tierra como compartía el aire y el agua. La tierra no era algo que debiera poseer el hombre, pero el blanco se apoderaba de la tierra como quien se apodera del caballo de otro.”

Por: Ricardo Robledo

Septiembre 15 de 2015


Semblanza de Mandela (parte II). Muy a propósito de sometimientos a la ley imperante.

“La historia muestra que el castigo no detiene a los hombres cuando su conciencia se ha despertado.” (Mandela)

Por: Ricardo Robledo

A pesar de los vejámenes y persecuciones a las que fue sometida su familia, la cárcel, la dureza de las detenciones y trabajos forzados en la isla prisión de Robben, he aquí a un luchador firme en sus convicciones. Nunca lograron doblegarlo, ni aún con los veintisiete años de encierro.

El odiado y oprobioso apartheid, era un juego de niños, comparado con el espeluznante terrorismo de estado aplicado en Colombia. Para que promotores y opositores al acuerdo de paz saquen sus enseñanzas.

Al ser acusado de haber abandonado ilegalmente el país y de haber incitado a los trabajadores a apoyar la huelga de permanencia en casa durante tres días en mayo de 1961, como abogado emprendió su propia defensa:

“Espero poder expresar”, expliqué, “que aquí se juzgan las aspiraciones del pueblo africano, y que ése es el motivo por el que me ha parecido apropiado asumir  mi propia defensa”. Quería dejar claro ente el tribunal, el público y la prensa que mi intención era someter a juicio al estado. A continuación planteé la recusación del magistrado aduciendo que no me consideraba moralmente obligado a aceptar leyes aprobadas por un parlamento en el que carecía de representación, y que no era posible esperar un veredicto justo de un juez blanco:

  (Estos son apartes del alegato que presentó):

“Fui convertido, por ley, en un criminal. No por lo que había hecho, sino por aquello que defendía, por lo que pensaba, por mi conciencia. ¿Puede sorprenderle a alguien que tales condiciones conviertan a alguien en un proscrito? ¿Puede sorprenderse alguien de que un hombre, tras haberse visto condenado a la clandestinidad por el gobierno, esté dispuesto a vivir como un fugitivo, como lo he hecho yo durante algunos meses, según demuestran las pruebas presentadas al tribunal?

No ha sido fácil para mí permanecer alejado de mi mujer y mis hijos, despedirme de los viejos tiempos en los que, al acabar un día de trabajo en mi despacho, podía reunirme con mi familia para cenar. En vez de ello, me he convertido en un hombre permanentemente acosado por la policía, he tenido que vivir alejado de quienes me son más queridos en mi propio país, enfrentándome continuamente al riesgo de ser descubierto y detenido. Ha sido una opción infinitamente más difícil que cumplir una condena en la cárcel. Ningún hombre en su sano juicio escogería una existencia semejante frente a una vida familiar y socialmente normal, como la que es posible llevar en cualquier sociedad civilizada.

Pero llega un momento, como me ocurrió a mí, en el que al hombre se le niega el derecho a llevar una vida normal, en el que sólo puede vivir como un fugitivo porque el gobierno así lo ha decidido, amparándose en la ley para imponerle esa clase de existencia. Fui empujado a esa situación, y no me arrepiento de haber tomado las decisiones que he tomado. Como yo, otra gente de este país se verá obligada a seguir mi camino por culpa de la persecución policial y las medidas administrativas que el estado emplea como armas. De eso estoy seguro.

….

No creo, señoría que este tribunal, al castigarme por los crímenes de los que se me ha acusado deba dejarse llevar  por la idea de que es castigo alejará a otros hombres del camino que creen justo. La historia muestra que el castigo no detiene a los hombres cuando su conciencia se ha despertado. Tampoco detendrá a mi pueblo ni a mis colegas con los que he venido trabajando.

Estoy dispuesto a pagar el precio de mis convicciones, aunque sé lo desesperada y amarga que es la situación de un africano en las cárceles de este país. Ya conozco nuestras  prisiones. Sé lo escandalosa que es la discriminación, incluso tras los muros y las rejas, contra los africanos…No obstante, esas consideraciones no me apartarán del camino que he emprendido, ni alejarán de él a otros como yo, porque para los hombres la libertad en su propia tierra es la cima de las ambiciones, de las que ningún poder puede apartarles. Por poderoso que sea el miedo que siento ante las aterradoras condiciones a las que puedo enfrentarme en la cárcel, mayor es mi odio por las aterradoras condiciones a las que está sometido mi pueblo fuera de ella en todo el país.

Cualquier que sea la pena que su señoría decida imponerme por el crimen por el que he sido obligado a comparecer ante este tribunal, puede estar seguro de que cuando haya cumplido mi sentencia seguirá siendo mi conciencia la que me mueva, como mueve a todos los hombres. Cuando cumple mi pena me veré impelido por el odio a la discriminación racial contra mi pueblo a emprender de nuevo, en la medida de mis posibilidades, la lucha por la eliminación de estas injusticias hasta que, por fin, queden abolidas de una vez por todas…

He cumplido con mi deber para con mi pueblo y para con Sudáfrica. No tengo la menor duda de que la posteridad reivindicará mi inocencia y, del mismo modo, afirmo que los criminales que deberían haber comparecido ante este tribunal son los miembros del gobierno.” (Págs. 342-344)

Octubre 1° de 2015