Archivo mensual: marzo 2017

Colombia: “El erario como botín de guerra”

El erario como botín de guerra

Por: José Darío Castillón Orozco

Colombia mira el reciente escándalo de corrupción como si fuera único. Es una tradición: cinco o seis veces por año se desvela uno, permanece en cartelera hasta que otro se destapa y el anterior se olvida. Eso sí, el nuevo escándalo es más oneroso al fisco que el precedente.

Con el conocimiento de los sobornos de la firma brasileña Odebrecht que salpica a la casta política dominante, se rompió la usanza de incrementar el valor de los latrocinios, pues las coimas brasileñas rondan los once millones de dólares, mostrando a los politicastros colombianos como los más baratos del mundo, no más el Cholo Toledo se embolsicó él solito 20 millones de dólares; y se rompe la competencia por el monto del despojo, porque veníamos de ver la piñata de la Refinería de Cartagena, Reficar, donde unos señores, los de siempre, se alzaron con 6.080 millones de dólares (cerca de 17 billones de pesos), según cifras de la Contraloría General de la Nación, al lado de lo cual los sobornos de marras resultan el seis por ciento, un margen de error.

No quiere decir que no sea grave el caso Odebrecht. Lo es porque están prohibidos los sobornos, así como está prohibido matar gente y tenemos el reguero de asesinatos de cada día; y porque evidencia el carácter tramposo del Estado colombiano cuyas leyes no aplican para quienes medran en los ámbitos del poder. Cuando se trata de contratación resulta paradójico, pues la legislación anticorrupción ha puesto tantas trabas al proceso que excluye la participación de actores diferentes a los que tienen acceso al gobernante para que les levante condiciones, o para que excluya a posibles competidores.

Así empezó el asunto Odebrecht, con la reunión de representantes de esta firma con los hijos de Uribe, que no faltaron a ningún episodio de corrupción en el gobierno más corrupto de los últimos doscientos años, el de su padre. Reunión “social”, según el hoy expresidente, para cocinar que la empresa brasileña quedara sola en una aparente puja, así fuera con una alianza entre contratistas como los Nule. Aunque la unión no se dio, el contrato de la Ruta del sol fase dos la adjudicó Álvaro Uribe, a dedo, es decir sin concurso, a Odebrecht, 72 horas antes de dejar el gobierno, pese a que el presidente entrante, Juan Manuel Santos, le solicitó no hacerlo. Hoy se sabe que por esa adjudicación medió un soborno de seis millones y medio de dólares.

Ya se capturó un viceministro de transporte de ese gobierno, que confesó haber recibido coima. Sin embargo el señor fiscal general, Nestor Humberto Martínez, quien fungió de siempre como lobista, es decir, traficante de influencias al servicio de intereses privados, entre otros del grupo Sarmiento Angulo, socio de Odebrecht en Navelena, lanzó una conjetura: “A la campaña reelectoral de Juan Manuel Santos le entró un millón de dólares de Odebrecht”. Palabrerío sin fundamento probatorio y desmentido por el citado denunciante. Los efectos fueron enlodar la imagen internacional del presidente Santos, de paso golpear el proceso de paz, y desviar la atención no hacia los hijitos de Uribe, sino a la figura del premio Nobel.

Finalmente lo buscado llegó: se presentó a confesar quien imprimió unos afiches para la campaña de 2010 de Santos, cuando era candidato del uribismo, trabajo que costó 400.000 dólares, y que fue pagado por Odebrecht en Panamá. Todo ratificado por el señor Roberto Prieto, gerente de esa campaña.

Como era de esperar, diversos sectores salieron a pedir la renuncia del Presidente, primero los enemigos de la paz, luego un sector de los verdes que pretende pescar los votos que la extrema derecha construyó combinando poder legal y delincuencia. No hay afán moralizador, sino de procurar la desinstitucionalización del país para siniestrar el proceso de paz y desguazar la Constitución Política de 1991. Algo lograron: le arrancaron al Presidente la superioridad moral que tenía sobre Uribe, ya que ni Santos ni su familia se podían señalar como depredadores del tesoro público. Con estas revelaciones lo tiraron al lodo, de igual a igual con los emergentes del uribismo.

Un viejo recurso del Cartel de Medellín. En los años ochenta, cuando el entonces ministro de justicia Rodrigo Lara Bonilla denuncia a Pablo Escobar como mafioso, ripostó el cartel afirmando que financiaba al ministro, y hasta exhibieron un cheque girado por uno de sus miembros, Evaristo Porras, a favor de Lara. Con el tiempo se comprobó que tal documento era falso, y el ministro fue asesinado.

También con el tiempo Pablo de Antioquia se enfrentó al Estado, y en una extraña alianza de los gobiernos colombiano y norteamericano con un grupo de insubordinados de Cartel, llamados los Pepes: Perseguidos por Pablo Escobar, abatieron al capo. Los mafiosos que se alistaron en esta cruzada obtuvieron perdón por sus delitos, se les reconoció como botín de guerra los recursos que le arrebataron al jefe abatido, y otras rapiñas contra fortunas producto del trabajo. También se les reconocieron y toleraron las rutas del contrabando de cocaína que se apropiaron. Así pasó el Cartel de Medellín a manos del paramilitarismo.

Ante los desarrollos militares de la insurgencia en la década de 1990 se recurrió a una solución tipo Pepes para el país. Entonces se llama a Álvaro Uribe, gozne entre la legalidad y el crimen, pregonero del paramilitarismo y de alianzas non sanctas, para que conjure la amenaza subversiva. Aunque promete una victoria militar en dos años, pasan ocho sin lograrlo y aspira a nueva oportunidad, que es cuando el statu quo retoma el establecimiento. En ese lapso se cometieron cualquier tipo de delitos en nombre de lo que se llamó la lucha contra el terrorismo: ejecuciones extrajudiciales por miles; persecución a opositores, hostigamiento y persecución a las cortes, también a periodistas, a defensores de DDHH; patente de corso a los militares para robar, violar, o matar civiles; cooptación de organismos estatales por la delincuencia, como pasó con el DAS y con parte del Congreso… Hasta se dio patente a los soldados norteamericanos para violar niñas colombianas, permiso que aún subsiste. Por supuesto, quienes militaban en esta cruzada ejercían rapacería sobre los recursos públicos, e invocaban derechos sobre millones de hectáreas de tierra robadas, y  si alguien se atrevía a denunciarlos era acusado de cómplice del terrorismo. Incluso la familia presidencial se dedicó a incrementar su fortuna con decisiones de subalternos del presidente.

A siete años de haber acabado esos gobiernos aun protestan cuando se les llama a cuentas por lo que malversaron, o porque se les pide que devuelvan la tierra que despojaron a los campesinos. El erario se volvió botín de guerra.

Hoy son enemigos jurados de la paz. Lo que tiene fundamento en la Jurisdicción Especial para la Paz, y en la Comisión de la Verdad, que esclarecerá las atrocidades del conflicto y donde los nombres de ellos saldrán a relucir como determinadores de miles de crímenes. Pero no sólo eso, la construcción de la paz en Colombia les arrebata la bandera que tantos réditos les ha dado, y que al no ondearla perderán la coartada que han armado para robarse el país: que como ellos se sacrifican en la guerra contra la insurgencia, inclusive se autodenominan héroes, es de justicia que les permitan pillar algunos milloncejos. No importa que sea el dinero para alimentar niños guajiros, ellos son héroes y tienen prioridades.

Entretanto Santos mira para otro lado, no puede hacer otra cosa ya que fue uno de los artífices de esa alianza con el malandraje para atajar la insurgencia. Y para moralizar el país expidió un decreto contra las organizaciones sin ánimo de lucro.

 

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Ecuador: ¡¡Periodista Colombiana, Bibiana Bello, Víctima & Intimidada Por CREO & Andrés Páez!!

ELECCIONES ECUADOR

DECLARACIÓN DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES DE CUBA

La sala Simón Bolívar que, para escarnio del Libertador, ocupa el Consejo Permanente de la decadente y vergonzosa Organización de Estados Americanos (OEA) fue testigo este 28 de marzo del combate de sus descendientes -hijos del líder bolivariano Hugo Chávez-, en defensa de la soberanía, la independencia, la autodeterminación y la dignidad de Venezuela y de toda Nuestra América.

La batalla librada fue por principios, en contra de las intenciones imperiales y oligárquicas de truncar el derecho de los pueblos y los Estados a emanciparse, ejercer su soberanía y darse el sistema político, económico, social y cultural que libremente elijan.

La OEA que enfrentó a Venezuela es la misma que endosó agresiones e intervenciones militares; es la que ha guardado cómplice silencio ante graves violaciones democráticas y de derechos humanos en todo el hemisferio, que incluyen, entre otras, golpes de Estado, desapariciones de personas, detenciones arbitrarias, torturas y asesinatos de estudiantes, periodistas y líderes sociales; desplazamientos forzados causados por la pobreza y la violencia; muros, deportaciones, comercio desigual, contaminación medioambiental, narcotráfico y agresiones culturales.

Es evidente la coincidencia entre la actual agitación de la OEA y aquel 1962, cuando la conjura era contra Cuba. El Ministerio de Colonias vuelve a cometer hoy los mismos errores: nuevamente funcionaron las intensas presiones y chantajes de EE.UU. sobre un grupo de países, incluyendo los más pequeños y vulnerables; y otra vez se produjo la actitud sumisa de aquellos que prefieren hincarse y someterse, a enfrentar al gigante de las siete leguas.

El papel de verdugo correspondió a un senador y aspirante perdedor al trono del imperio, en las últimas elecciones presidenciales, y quedará para la historia como evidencia de la necesidad de cambiar la relación enfermiza entre esa América y la nuestra.

Se confirma la certeza de que la proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz adoptada por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños refleja los principios para tratarnos con respeto y fraternidad entre nosotros y a la vez el reclamo como países independientes de ser tratados como iguales.

La OEA demostró una vez más su incapacidad para frenar la execrable e histérica postura de su Secretario General, al servicio de los centros de poder y en franca violación de la letra y el espíritu de la propia Carta de esa lamentable organización. Con suficiente elocuencia, quedó demostrado cómo el Consejo Permanente intervino en asuntos de la jurisdicción interna de uno de sus Estados miembros, en flagrante quebrantamiento del artículo 1 de la Carta fundacional.

Sin embargo, no logró imponerse al Consejo Permanente una decisión en contra de Venezuela, ni darle continuidad a los intentos de aplicar la Carta Democrática Interamericana a ese país, con la finalidad de su suspensión, ni aprobar ningún informe u hoja de ruta mal intencionados e injerencistas.

Se demostró que Venezuela no está sola. Es motivo de orgullo la valiente defensa de quienes colocaron en alto la dignidad latinoamericana y caribeña, y se pusieron del lado de la verdad, la razón y la justicia. La OEA, su Secretario General y su dueño, no podrán con la Revolución Bolivariana y chavista que dirige el indoblegable presidente Nicolás Maduro Moros, ni con la unión cívico militar de su pueblo que él encabeza.

Mientras la ignominia y la vergüenza se retorcían en Washington; en Caracas, ese pueblo bravo, cuyos derechos humanos y libertades democráticas fueron enaltecidos por la Revolución, respaldaba a su gobierno y celebraba en las calles la victoria de la moral y de las ideas bolivarianas.

La Habana, 28 de marzo de 2017

¡¡DE ÚLTIMA HORA!! ¡¡Alerta Al Ecuador Del Peligro Que Representa Guillermo Lasso!

Ecuador: próximas elecciones

Por: JulioCésar, “Cuadernos de Reencuentro”

El próximo 2 de abril de 2017 el Ecuador elige nuevo presidente. Dos tendencias claramente definidas se disputan la presidencia en esta segunda vuelta. De un lado está el candidato del “Movimiento Alianza País”, Lenin Moreno; de otro lado está el candidato del “Movimiento CREO”, Guillermo Lasso.

Es de público dominio el currículo político y personal de ambos candidatos, al igual que el historial político de ambos movimientos.

Respecto al comportamiento de las dos campañas no dista mucho del clima político que se ha vivido recientemente en las campañas políticas por la presidencia y su parlamento en Latinoamérica. De un lado la escasa cultura social, política e ideológica del pueblo; de otro, condiciones económicas que a veces ha mejorado la clase media pero una enorme cantidad de pobreza en sus estratos más bajos. Y sobre esta realidad se construyen las plataformas políticas de los movimientos para este caso y sus respectivos candidatos.

Queda medianamente claro que mientras subsistan las dos variables arriba mencionadas, esa miseria y esos miserables que van a elegir a sus dirigentes están cruzados por su propia situación y las propuestas políticas tendrán que centrarse más en esta realidad que en unos llamados racionales y coherentes a la población.

¿Con que ojos mira el pueblo ecuatoriano sus dos opciones presidenciales? Por organización de esta presentación vamos a mirar dos segmentos de sociedad de una manera diferenciada: vamos a trazar una línea en la sociedad y de ahí hacia abajo vamos a hablar de los sectores más pobres de la sociedad y vamos a incluir en este segmento a la clase media. De otro lado y partiendo de esa misma línea vamos a tomar otro segmento pero colocándolo por encima de esa línea. En este segmento vamos a colocar la clase burguesa ecuatoriana y el capital internacional.

La burguesía ecuatoriana en su composición social es una cantidad muy reducida, y para el caso de esta contienda electoral todos los clanes familiares que la componen están unidos en torno al candidato Lasso, además cuenta con toda la acción del capital internacional que implica la inyección económica a favor de su candidato y en contra del candidato contrario con una combinación hirsuta de todas las formas de lucha incluyendo la violenta, además el despliegue de todo el aparataje mediático, el cual lo favorece plenamente. Pero además de este ambiente de favorabilidad propio se da una situación en la que una parte de la izquierda ecuatoriana y una parte de sectores sociales se encuentran fraccionados, encontrándose opiniones favorables hacia uno u otro lado del menú presidencial.

Por su parte el Movimiento Alianza País es un movimiento extremadamente joven. Se estrena en el poder con el presidente Rafael Correa Delgado a partir del año 2007. Desde nuestro punto de vista, tiempo insuficiente si se hace un comparativo con todas las décadas de gobierno de los clanes familiares burgueses que clásicamente gobernaron el ecuador. En este corto tiempo se logra hacer una estabilización de todo el aparato financiero, que poco tiempo atrás, en una época oscura para esta nación y conocida como el “Feriado bancario”, había sido desmantelado literalmente por todos los clanes familiares burgueses y el capital internacional. Se logra en este corto tiempo comenzar una lucha al interior del tejido social por darle cuerpo a la clase media que había sido desaparecida prácticamente y casi sin posibilidades de recuperación desde el latigazo del “Feriado bancario”. Al final del periodo del presidente correa se cuenta con una clase media que impulsa económica, política y socialmente toda la actividad del ecuador.

En la parte tocante a los ecuatorianos que en grandes masas tuvieron que salir del país en un inhumano éxodo, luego del “Feriado bancario”, se ha generado una clara política (movilidad humana) de contacto, ayuda, participación política, e intentos de que regresen nuevamente al país.

A nivel político se está frente a un clima de estabilidad de los poderes, cosa que en los periodos anteriores no se daba y donde el común denominador eran golpes de estado frecuentemente.

Estas elecciones en Ecuador no serán asunto fácil. La derecha unida y centralizada tiene todo el beneplácito del aparataje mediático y económico de la burguesía internacional, ha neutralizado con migajas a sectores de estratos bajos de la sociedad y ha estado inyectando incertidumbre y desazón en agrupamientos del aparato militar.

Desde esta tribuna damos nuestra confianza al movimiento alianza país y exhortamos a que la población más necesitada del Ecuador opte por esta vía. No desconocemos los errores que en este periodo se ha cometido pero el tiempo de su accionar como gobierno es bien poco y aspiramos que el debate ideológico y la autocrítica logren resolver en perspectiva todos los aspectos necesarios para continuar su camino junto a los más necesitados.

Karl Marx: Escritos Sobre la comunidad