Archivo mensual: agosto 2019

Reunión extraordinaria de Comandantes, FARC-EP

Saludos de la Reunión extraordinaria de Comandantes, FARC-EP, La lucha Sigue

Saludos de la Reunión extraordinaria de Comandantes, FARC-EP, La lucha Sigue

Trabajar por una paz con justicia social cierta, que traiga consigo verdaderos cambios políticos y sociales estructurales que conlleven al buen vivir del pueblo colombiano, ha requerido de la confianza, los esfuerzos y aportes de muchísimas personas con quienes aún estamos en deuda y a quienes extendemos hoy un fraternal saludo, con el compromiso de seguir batallando hasta conquistar el propósito mayor de la Nueva Colombia. Por ello la Reunión Extraordinaria de Comandantes FARC EP – LA LUCHA SIGUE, agradece y saluda a los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación -ETCR-, que son escenarios de esperanza construidos con el esfuerzo y trabajo mancomunado de la militancia que creyó en las promesas del Estado, de las cuales su materialización hoy día brilla por su ausencia. Hacemos la invitación a los(as) camaradas que aún integran estas zonas para que con dignidad y con la razón que les asiste en justicia y por la fuerza de los incumplimientos, a continuar la lucha cualquiera sea el lugar donde se encuentren y cualquiera la forma en que su actual situación se los permita o decidan. La historia de traiciones padecida, no deja otra alternativa.

Saludamos a los países garantes y acompañantes del proceso de paz -Cuba, Noruega, Venezuela y Chile-, a los representantes de Naciones Unidas, de la Unión Europea, del CICR, demás organismos internacionales e individuales y colectivos de otros países, reiterando nuestro reconocimiento a su labor por tratar de llevar a buen puerto un proceso de paz en el cual creyeron y cifraron sus expectativas entregando su tiempo, sus capacidades y optimismo con desprendimiento. Esperamos que en el futuro podamos encontrarnos nuevamente bajo circunstancias en las que la contraparte actúe sin la perfidia con que lo hizo en este sentido intento de reconciliación que volvió trizas, sin importarle el valor de la palabra y los compromisos que con la misma comunidad internacional entrañaban los Acuerdos que suscribió con la insurgencia.

Saludamos al Movimiento Continental Bolivariano, al movimiento obrero y sindical, a los jóvenes, a las mujeres, a los campesinos, negritudes, indígenas y pueblos étnicos en general, a los gremios, a los ambientalistas, al movimiento comunal y barrial, a la comunidad LGBTI, a los cristianos e integrantes de otros credos religiosos, a los sectores académicos y científicos, deportivos, artísticos y culturales; con quienes esperamos seguir conjugando voluntades para alcanzar un nuevo orden social justo que abrace con la fuerza del amor, los sueños de vida digna y buen gobierno que anhela el pueblo: a todas y todos los habitantes de nuestra bella tierra comunera.

Saludamos a los integrantes del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano, al Partido Comunista Colombiano, a la Unión Patriótica, que se han mantenido en sus trincheras de combate pese a las adversidades. Y al Partido de la Rosa, expresándole a su militancia firme -como dijera el Comandante Marulanda- que si somos revolucionarios tarde o temprano nos tendremos que encontrar en el camino.

Saludamos a las organizaciones y movimientos sociales, a los integrantes de Defendamos la Paz y al universo de los inconformes, a quienes convocamos a seguir ahora más que siempre a mantener y multiplicar su compromiso de corazón y sin descanso en una lucha constante por los cambios, motivados en la gran causa de la paz con justicia social y soberanía, que ojalá sea la paz total que involucre a todos los actores armados y forje un Nuevo Gobierno Alternativo que salve al país de la crisis general.

Saludamos al Ejército de Liberación Nacional (ELN) del que valoramos su persistente lucha y continua búsqueda de una Colombia justa y soberana, reconociendo los esfuerzos que han hecho por trazar un derrotero de paz a través del diálogo, el cual viene siendo truncado por la perfidia del Estado; la misma que ahora nos hace empuñar nuevamente las armas. Expresamos con sincera fraternidad que no escatimaremos esfuerzos en seguir abriendo caminos por la unidad del movimiento guerrillero como factor de cohesión de la lucha revolucionaria y ariete demoledor contra el régimen fascista.

Con profundo afecto y solidaridad saludamos a los prisioneros políticos y de guerra reiterándoles la firme decisión de seguir buscando su libertad, para lo que redoblaremos acciones en el ámbito jurídico y asistencial. Por su intermedio saludamos también a los presos sociales con nuestro deseo de que puedan resolver su situación judicial, mejoren las condiciones carcelarias y el respeto a los derechos humanos. Y saludamos a los guardianes del INPEC a quienes reconociéndoles su condición de explotados y parte de los sectores excluidos, llamamos a identificarnos en la causa de la emancipación y a solidarizarse con quienes están privados de la libertad por levantar su voz reclamando justicia,

Saludamos extendiendo los brazos de la concordia a quienes se han mantenido en armas enarbolando los ideales de una patria diferente sin más miseria, desigualdad y exclusión política, y reconocemos en ustedes la capacidad, la firmeza en su decisión de lucha y de resguardar los principios a pesar de todas las vicisitudes. Reiteramos una vez mas nuestra decisión de aunar esfuerzos por una Nueva Colombia

Saludamos a los hombres y mujeres de esta patria, que creen que otra Colombia es posible y que decidida y evidentemente han bregado y siguen peleando con paciencia e inteligencia por la paz, desde diferentes vertientes políticas y escenarios sociales: a Iván Cepeda, a Álvaro Leyva, a Roy Barreras, a Piedad Córdoba, a Juan Fernando Cristo, a Gustavo Petro, a Ángela María Robledo, a Angélica Lozano, a Ernesto Samper, a Jorge Enrique Robledo, a Aida Abella, al padre Bernardo Hoyos, a Pablo Catatumbo, a Antonio Sanguino, a Jaime Caicedo, a José Luis Arias, a la dirigencia indígena afrodescendiente y campesina, al profesor Alfredo Molano, a los defensores y defensoras de presos políticos y derechos humanos, a Imelda Daza y quienes integraron con denuedo el equipo de Voces de Paz, entre muchas otras personalidades que se convirtieron en fuego moral de la causa de la reconciliación, y esperamos encontrarnos en esa gran coalición de fuerzas de la vida, de la justicia social y la democracia que impulse un nuevo diálogo para lograr la verdaderapaz definitiva, estable y duradera, por la que clama el país, teniendo como premisa que solo a través de una Proceso Constituyente Abierto y un Gobierno Alternativo impregnado de humanismo, podremos allanar el camino hacia un escenario de convivencia en el que se prioricen los intereses del pueblo y el verdadero desarrollo nacional.

Saludamos a las individualidades y sectores del Senado, de la Cámara de Representantes, de la Rama Judicial, del conjunto de la institucionalidad y del entramado social, incluyendo a gremios, comerciantes, juristas, periodistas objetivos y demócratas, entre otros, que, superando las imposiciones del Bloque de Poder Dominante, se empeñaron en contribuirle al cumplimiento de los traicionados Acuerdos, a la causa de la paz, a la dignificación de la vida de sus compatriotas y a la defensa de la soberanía. Les hacemos un llamado a impedir que gobiernos reaccionarios sigan truncando el sueño de paz.

Saludamos a los soldados, policías, oficiales y suboficiales patriotas, respetuosos de los intereses populares, que creen que la guerra no debe seguirse dando entre hermanos de clase, porque claro está que los responsables del conflicto político, social y armado en Colombia, han sido los miembros de una clase oligarca que siembran guerras para que las libren otros; son ellos los que aún tienen una deuda con el pueblo, que solamente se puede saldar dando paso a un nuevo orden social en el que impere la justicia, la dignidad y la libertad.

Gloria a los mártires del pueblo que han entregado sus vidas en la búsqueda de la paz con justicia social.

¡Hemos Jurado Vencer y Venceremos

Desde las montañas de la Colombia insurgente, Fuerzas Armadas Revolucionaria de Colombia, Ejército del Pueblo (FARC-EP)

Tomado de: https://farc-ep.info/2019/08/30/saludos-de-la-reunion-extraordinaria-de-comandantes-farc-ep-la-lucha-sigue/

Las sociedades no existen por fuera de la realidad

Por: Ricardo Robledo

La guerra y la paz, permanecen presentes en la vida política de las naciones; la lucha de clases siempre se manifiesta en lo cotidiano de la existencia. “…en una palabra: opresores y oprimidos se enfrentaron siempre, mantuvieron una lucha constante, velada unas veces y otras, franca y abierta…”

A propósito de la refundación de las Farc, por un grupo de combatientes que se habían desmovilizado como resultado de los acuerdos firmados con el estado colombiano y de las dificultades reales que se han presentado para su cumplimiento, nadie está en condiciones de decirle a los reinsertados que se queden quietos esperando a que los encarcelen, los extraditen o los maten; igualmente, muchos tampoco podrían instarlos a regresar a las armas con la garantía de preservarles la vida.

Lo extraño es que hoy, luego del pronunciamiento de quienes retornan a la lucha armada, desde la izquierda y la derecha se lancen comentarios que no dan cuenta de la realidad del país. Para la derecha, aquellos que ayer estaban en el proceso de reinserción, eran tratados de criminales de lesa humanidad, violadores; hoy, llaman a dar las garantías a los que permanecen en esta condición, mientras tildan de bandidos a los que ahora decidieron regresar a las armas.

La derecha que quería volver trizas los acuerdos de paz y que desde la institucionalidad, como partido de gobierno, pusieron todas las trabas para su implementación, cuestionaban e impedían la marcha de la JEP, hoy llaman a defender la paz. Mayúscula incoherencia, irresponsabilidad e hipocresía con el país. Esperan sacar provecho de la situación a la que llevaron a la negociación de paz, para aparecer como sus más puros defensores y obtener réditos políticos.

También quieren ajustar cuentas con el gobierno bolivariano, acusándolo de ser el responsable del regreso a las armas de los excombatientes, como si ellos, que han sido garantes, fueran los que quisieron volver trizas los acuerdos, matado a los líderes sociales e incumplido lo acordado. Torpe maniobra de la desesperada derecha internacional.

Es bueno mirar cuál es el estado real de los seis puntos del acuerdo y cuál ha sido el compromiso del actual gobierno para llevarlos a feliz término, como es el deseo de la mayoría de la población colombiana:

  1. Política de desarrollo rural integral
  2. Participación política
  3. Fin del conflicto
  4. Solución al problema de las drogas ilícitas
  5. Víctimas
  6. Implementación, verificación y refrendación

Puntos todos olvidados y traicionados por el gobierno. No es necesario detallar cada uno, pero sí tener presente el continuo asesinato de los excombatientes, de líderes sociales y de miembros de movimientos de oposición; hay revictimización, retorno de falsos positivos, ejército anti restitución de tierras, muertes que involucran la responsabilidad de integrantes del estado. ¿Quiénes son entonces, los criminales?

Para el caso, sí se acepta a la JEP y se le ejerce presión, para que aplique la ley a los que se reincorporan a las armas. Todas las fuerzas estatales y paraestatales, se unen en santa cruzada contra este nuevo demonio armado. También los asusta su irresponsabilidad con la marcha de la sociedad colombiana y quieren salir limpios de sus sucias maniobras.

Con el regreso a las armas de estos excombatientes, la vida según la concibe la derecha, vuelve a su normalidad: “Los buenos contra los malos”, es la doctrina que corresponde con su interpretación del mundo y que les permite seguir viviendo, existir y actuar. Pensar alternativas diferentes o nuevas, no hace parte de su capacidad mental. Los buitres celebran que el mundo no cambie.

Es extraño que también desde la izquierda, no se reconozca que las sociedades no existen en abstracto y que la lucha por una vida digna, es compleja, difícil y cuenta con muchos enemigos. Hay que hacer un análisis concreto de la realidad y seguir luchando por la paz.

Agosto, 29 de 2019

Cita

La pesadilla del capitalismo y la inversión de la curva de rendimientos

a través de La pesadilla del capitalismo y la inversión de la curva de rendimientos

Iván Márquez: Mientras haya voluntad de lucha habrá esperanza de vencer

Un Grito Que Estremece – Daniel Devita (Homenaje a Felipe Vallese)

Magistral intervención de Gonzalo Álvarez Henao, en la Comisión 6 de Cámara de Representantes

Venezuela y la flexibilidad laboral en Colombia

Por: Ricardo Robledo

El pueblo venezolano está siendo maltratado en la frontera, en medio del hacinamiento que es provocado por la salida masiva de personas que huyen de las condiciones difíciles creadas por el bloqueo imperialista. La población queda sometida a toda clase de especuladores inescrupulosos que abundan en territorio colombiano y que se aprovechan de manera infame, para obtener con bajeza, dinero a partir de las penurias de los viajeros.

La derecha que gobierna en Colombia, promueve el bloqueo y no se queda atrás en su afán de convertir en ganancias la desestabilización que provocan. El ingreso masivo de venezolanos, es una oportunidad para aprovechar una mano de obra barata dispuesta a venderse a cualquier precio, situación que es favorecida por la diferencia cambiaria de las monedas.

Para la burguesía, lo ideal sería producir en Venezuela y vender en Colombia, pero no lo permiten los criminales acuerdos para ahogar la gloriosa Revolución Bolivariana. Con razón dicen que el capital no conoce fronteras. La economía política expresa que el capitalismo necesita de forma permanente minimizar los tiempos y los costos de producción y maximizar la explotación y la rentabilidad. Oportunidad que se le presenta con los miles de refugiados.

Ante esta abundancia de mano de obra barata, no es extraño que el ministro de hacienda diga que “que en Colombia el salario mínimo es ridículamente alto”; tanto que a los refugiados les alcanza le dinero hasta para enviar a sus familiares en Venezuela, llevando una vida de restricciones en tierra colombiana. Sería bueno preguntarle a este personaje si un índice Gini de 0.517, no le parece descaradamente alto.

Para aprovechar esta bonanza de mano de obra, el centro democrático no duda en sacarle el jugo económico, por eso la propuesta de “modernizar” el mercado laboral pagando por días y horas. Lo cual deja mucho que cuestionar, por ejemplo, qué significa “modernizar”; por que otra forma de mirar es que en algunos estados de USA, el salario mínimo es 1350 dólares, bastante atractivo que se siguiera esta línea de modernización.

La implementación del pago por días y horas, representaría una pérdida de ingresos para los trabajadores colombianos ya que su mano de obra, como mercancía que es, quedaría sujeta a la oferta y la demanda y no a las leyes laborales. Un gran retroceso social.

Es hora de que el pueblo colombiano se pare en firme ante el gobierno de derecha para que deje de fomentar la inmigración y cese su participación en el bloqueo al hermano pueblo venezolano, para que tanto ellos como nosotros, podamos construir sociedades en paz. Que pare de involucrarse en conflictos que afectan el nivel vida de la población interna, pero que deja grandes ganancias a extranjeros, especuladores y potentados.

Sería muy bueno que una reacción popular se expresara en Colombia, en las próximas elecciones de octubre de 2019.