Archivo mensual: noviembre 2020

Fascismo, jaque a la humanidad

José Darío Castrillón Orozco
No es el fascismo un fruto de la democracia, es una perversión de esta y su mayor enemigo. Aunque la invoque, y use el apellido democrático para sus engendros, sus fines son absolutamente antidemocráticos, porque para el fascista la democracia es un estorbo. Así como son estorbo los ciudadanos, los partidos políticos, y el Estado de Derecho.

El afán de capturar el gobierno es para anular el Estado de Derecho, e institucionalizar las vías de hecho contraponiendo la guerra, de la que esperan salir vencedores e instaurar un régimen de hecho que les otorgue impunidad, vuelva virtudes sus defectos, legalice sus robos, saque de la cárcel a sus compinches, y meta en ella a sus opositores. Por eso se aferran a los fueros militares, por eso infiltran las altas cortes, por eso persiguen magistrados y tribunales, por eso quieren acabar la Jurisdicción Especial de Paz, JEP.

Pero la guerra que tanto claman es una partida de cobardía, va dirigida contra civiles, contra los desarmados. De hecho una de las artimañas de este régimen, expresado por su propio presidente, es minimizar las masacres de civiles llamándolas “Homicidios colectivos”, mientras reserva el nombre de masacres para los actos de guerra donde caen soldados, armados y entrenados, cuando el concepto de masacre implica la condición de indefensión de sus víctimas. Incluso presentan como actos de valor las masacres ordenadas desde el gobierno el nueve de septiembre de 2020, o la de reclusos que pedían protección ante la pandemia en la cárcel Modelo, 21 de marzo 2020, que dejó 24 presos asesinados y 107 heridos.

Tales actos cobardes le son útiles para hacer de Colombia una sociedad paranoizada, donde el ciudadano ha de vivir permanentemente atemorizado, porque, a semejanza de las tácticas mafiosas se crean los dispositivos de inseguridad, para posteriormente ofrecer seguridad al ciudadano inerme, desde esos dispositivos. El mismo que amenaza es el que protege, a veces desde la institucionalidad de las Fuerzas Armadas, otras desde la parainstitucionalidad. ¡Otra coincidencia con las grandes mafias: generar inseguridad para vender seguridad!

También la cooptación del poder judicial sirve a este fin, ya que ningún ciudadano podrá encontrar amparo en el sistema de justicia, sino que temerá persecución de este, el montaje de procesos criminales. Hay ausencia total de sensibilidad por el otro, el sufrimiento ajeno sólo les merece desprecio, y la cruzada inicial es a destruir toda forma de solidaridad en la sociedad, toda forma de asociación. Se promueve al individuo, no al ciudadano, sobre el interés colectivo, pero para aislarlo, debilitarlo y someterlo. Por eso las únicas agrupaciones promovidas por este régimen son las militares, y las paramilitares. El mismo libreto nazi de hace un siglo.

En los albores del siglo XXI el fascismo incorpora dos nuevos elementos: el desprecio depredador por el medio ambiente, y el dejar a la ciudadanía inerme ante la pandemia, dejando morir a los más vulnerables.

La alianza Duque – Bolsonaro destruye El Amazonas y, de paso, a los pueblos originarios que ellos tanto detestan. Junto con Donald Trump entonan el coro de la negación del cambio climático, aunque por dinero digan lo contrario. El régimen colombiano pretende devastar los páramos, fábricas de agua, para vender la huevera de los huevos de oro; ha matado ríos, como el Cauca, con su flora, con su fauna, y con sus habitantes rivereños; el exterminio de defensores del medio ambiente es un genocidio que no se detiene… Ahora pretenden no ratificar el acuerdo de Escazú, que compromete al gobierno a detener la depredación del medio ambiente, y a proteger a los líderes ambientales. El partido de gobierno busca la no ratificación: ellos, como casta superior, se arrogan el derecho de saquear cualquier riqueza, a cualquier costo, y matar a cualquier dirigente ambiental que se atraviese.

Otro patrón que identifica a los regímenes fascistas es su falta de acción frente a la pandemia. Para ellos es una oportunidad de deshacerse de pobres, jubilados, y enfermos al por mayor, y así generar utilidades a los negociantes de la salud y de las pensiones. Si en Colombia hubo algunas medidas de prevención, y de tratamiento fue por obra de los alcaldes y gobernadores, que el gobierno nacional pretendía dejar morir a los más. Ahora, con el horizonte de la vacuna al Covid-19, se evidencia la misma intención: mientras los gobiernos del mundo contratan las dosis necesarias para atender a su población, todo el subcontinente lo hizo, hasta Bolsonaro, el gobierno colombiano anuncia babosamente millones de dosis, pero miente porque no ha hecho un contrato que lo respalde. También rechazó los ofrecimientos de la Federación Rusa, por lo cual no habrá vacunas en Colombia en menos de un año.

En el colmo de la criminalidad contra la humanidad, el gobierno de Duque se abstuvo de votar en la sesión de la Organización Mundial de Comercio, donde se propuso levantar la propiedad de la vacuna, para que se pudiera producir en cada país, como se ha hecho con las de la poliomielitis, la tuberculosis, la viruela, y otras. Con esa negativa, de seguro bien paga, el fascismo colombiano protegió las utilidades de la multinacional Pfizer, y condenó a muerte a millones de seres humanos, colombianos incluidos.

Por eso se equivocan quienes piensan que es asunto de un país. Nunca lo ha sido: la cabeza de playa que el fascismo hace en América avanza contra todos los pueblos del mundo. El exterminio de defensores de Derechos Humanos es un menoscabo a los mayores logros de la humanidad; acabar ríos, páramos, y la amazonia es un crimen contra todas las especies de la tierra, la humana incluida; dejar morir de enfermedad a los sectores vulnerables de la población debe ser tipificado delito de lesa humanidad… la matanza de colombianos, y la destrucción de la democracia, es un problema del mundo. Los nazis criollos no han llegado a más porque están en países pobres, a los que empobrecen más, andan buscando un aliado poderoso para hacer mayor daño. Hace un siglo desoír los llamados a detener el fascismo costó más de 60 millones de muertos, crímenes que los ciudadanos decentes del mundo debemos evitar.

 Noviembre 23 2020

¡QUÉ TAL ESTO! ACUSADORES Y DEFENSORES DEL GERENTE DE EPM SIN AUTORIDAD MORAL PARA OPINAR SOBRE LA CRISIS DE LA EMPRESA

¡A mal que estamos!Da irritación escuchar a los promotores del supuesto debate de control político al gerente de EPM y a sus defensores de oficio, habida cuenta que, los primeros, no tienen autoridad moral para hacerlo por ser cómplices, por acción u omisión, de todo lo que ha pasado y está sucediendo en Empresas Públicas de Medellín; pues, ¿Dónde estaban estos moralistas cuando se presentaron los negociados de Aguas de Antofagasta, Porce 3, Hidroituango y la estafa cometida por Millicom contra EPM, con el negocio de UNE EPM Telecomunicaciones S.A., entre muchos otros? Esta pregunta también se la formulamos a los lentejeros tutores del Señor Álvaro Guillermo Rendón López.Al gerente de EPM, Álvaro Guillermo Rendón López, no hay que someterlo a debates de control político, si no llevarlo a la Fiscalía General de la Nación, para que responda por los delitos de prevaricato, falsedad ideológica en documento público, protección a delincuentes internacionales, suplantación de identidad y peculado por apropiación en favor de terceros, entre muchos más.Álvaro Guillermo Rendón López, con unas personas que vienen siendo señaladas en algunos países como delincuentes internacionales, conforma la supuesta Junta Directiva de UNE EPM Telecomunicaciones S.A., para darle una apariencia de legalidad a toda la actuación criminal de los extranjeros, Marcelo Cataldo Franco y José Leopoldo Gutiérrez. Estos sujetos son unos particulares que nada tienen que ver con nuestra compañía, toda vez que no tienen nombramiento legal. Desde El Movimiento Cívico y UNIGEEP, emplazamos públicamente al gerente de EPM, para que desmienta nuestra ratificada denuncia.Estos son los nombres del cartel del saqueo a Medellín, que se presentan como miembros de la Junta de UNE EPM Telecomunicaciones S.A.Se publica la imagen El sujeto, Marcelo Cataldo Franco, con la complicidad del gerente de EPM, acaba de liquidar a Edatel, UNE EPM Telecomunicaciones S.A., Colombia Móvil, La Telefónica de Pereira y Emtelco, y trasladó todos sus activos a la multinacional Millicom. Esta no es una denuncia sin fundamento alguno, sino que es parte de una respuesta que el defraudador les dio a unos trabajadores de Edatel, al contestarles de manera tajante: “olvídense porque esas empresas ya no existen, pues todo está en cabeza de la compañía TIGO, aclarando que esta última no es una empresa, sino una marca o, para ser más precisos, la máscara que se pone Millicom para estafar a los pueblos. El Alcalde Daniel Quintero Calle, sabe de qué estamos hablando.Después de escuchar el audio que contiene la corta intervención de Marcelo Cataldo Franco en respuesta a unos trabajadores de Edatel, se puede afirmar que la existencia de EPM está gravemente amenazada, en razón a que le toca responder por todas las deudas que tienen las empresas liquidadas, por las demandas que se van a presentar porque los contratos laborales de los trabajadores quedaron en el aire y las Convenciones Colectivas no tienen los debidos efectos legales. El Alcalde, Daniel Quintero Calle, también sabe que EPM está en manos de Millicom y se hace el desentendido. La próxima en ser liquidada será nuestra Casa Matriz.Los invitamos a escuchar el corto audio del Señor Cataldo Franco.GONZALO ÁLVAREZ HENAO Presidente MCMAMJESÚS MARÍA LÓPEZ VELÁSQUEZ PresidenteUNIGEEP

Graves cuestionamientos sobre la transparencia electoral: Nuevo Código Electoral – Registrador Alexander Vega (Ariel Ávila Analiza)

MÁS REVELACIONES: Cómo el presidente, ejército y policía se hincan ante el crimen (Daniel Mendoza Leal – Fabián Sanabria)

Entre los andes y el mar se descubre una historia de violencia y muerte que ha impregnado la historia personal de millones de latinoamericanos. Los tentáculos de la droga no han muerto, al revés, están más vivos que nunca. No se pierda este importantísimo capítulo sobre la realidad que vivimos en cada ciudad, en cada país y en cada pueblo de América. ¿Cuál es el origen y destino de todos nosotros? ¿De nuestros dolores y secuestros? -PREGUNTEMOS Dejemos que los analistas nos orienten y que usted alcance la conclusión. Le recuerdo que han censurado este programa no una sino muchas veces, y por todos lados. Las cuentas de Hispantv en YouTube, se han cerrado en varias ocasiones. Por eso, la cuenta oficial de un servidor fue abierta para que usted nos siga y en caso de que se pierdan las otras, mantengamos siempre por aquí la nueva información. Búsquela y suscríbase, el nombre usted ya lo conoce: «Detrás de la Razón oficial Roberto de la Madrid» aquí le ponemos el link: https://t.co/M8G9UiRlnV POR ROBERTO DE LA MADRID ©

Declaración final del Encuentro Mundial de la Clase Obrera Antiimperialista * Frente Revolucionária dos Trabalhadores/FRT

domingo, 22 de novembre de 2020

República Bolivariana de Venezuela 

Declaración final del Encuentro Mundial de la Clase Obrera  Antiimperialista 

Las trabajadoras y trabajadores reunidos, en una videoconferencia desde Caracas, capital de la  República Bolivariana de Venezuela en conexión con delegadas y delegados de todos los  continentes, con motivo del “Encuentro Mundial de la Clase Obrera Antimperialista” en  Solidaridad con el Gobierno y el Pueblo Venezolano y los pueblos y gobiernos de los países  soberanos, luego de las deliberaciones efectuadas expresamos: 

El mundo de hoy está marcado por la impronta de la globalización del capital. El carácter  actual del capitalismo asume una voracidad sin precedentes que afecta a la clase trabajadora y  a la humanidad en su conjunto. El capitalismo neoliberal que abarca el sistema económico financiero mundial persigue la búsqueda incesante de ganancias mediante la conquista de  nuevos mercados, fortalece el predominio del capital financiero, intensifica el saqueo de los territorios y los recursos de los pueblos y afianza la explotación de la clase trabajadora,  ensañándose aún más en la mujer. Con el fin de maximizar las ganancias de las grandes  trasnacionales, el capitalismo neoliberal también arrebata el futuro a la juventud y desdibuja la  identidad de los pueblos originarios. Es evidente, que la solución a los grandes problemas del  mundo actual demanda un nuevo modelo de convivencia humana que respete la diversidad  cultural. 

El futuro de la humanidad está en grave peligro. La voracidad del modelo económico  capitalista, en su despliegue suicida, ha creado la posibilidad de la extinción del ser humano.  La paz en el planeta se encuentra seriamente amenazada como resultado de la política de  agresiones militares de los EE. UU. y sus aliados, así como de la mortal carrera armamentista  que sólo les reporta dividendos a las grandes corporaciones del complejo industrial-militar. La  guerra ha sido el mecanismo predilecto del expansionismo imperialista, en especial, del  estadounidense. 

Afortunadamente, los pueblos comienzan a levantarse contra este estado de cosas. Así se  desarrollaron grandes protestas e insurrecciones en 2018 y 2019, tanto en Europa como en  América Latina y el Caribe. En Nuestra América estas manifestaciones multitudinarias dan un 

toque de alerta que nos indica un cambio en la correlación de fuerzas, un cambio aún en  construcción. En Chile, Ecuador, Colombia, Brasil, Haití, así como en otros países, se  intensificaron estas luchas, pasando de reivindicaciones generales a una verdadera lucha  política que cuestiona las bases mismas de los estados capitalistas en esas naciones.  

Estas protestas solo dieron una pausa, por la pandemia del Covid-19. Una pandemia que se ha  “globalizado” en el mundo, y en donde los países capitalistas llamados “civilizados y  desarrollados” han mostrado su verdadera cara: primero es el capital y después el ser humano.  Este razonamiento de los gobiernos de derecha, ha provocado la muerte de cientos de miles de  sus connacionales para salvar el capitalismo.  

¡El virus no es el Covid-19, es el capitalismo! 

La pandemia ha sido el detonante de la crisis global del capitalismo neoliberal, todas las  grandes potencias comienzan un proceso de recesión de su economía para este año y con  incertidumbre para los años que vienen, pero lo peor es el aumento del desempleo, la  precarización del trabajo y la informalidad que afectara a las trabajadoras y trabajadores.  Algunas cifras evidencian esta grave situación: 2.000 millones de trabajadoras o trabajadores  son informales (61% de la fuerza laboral); 480 millones de personas de la fuerza global son  infrautilizados y más de 3.300 millones de trabajadoras y trabajadores no tienen un ingreso  adecuado ni garantía laboral del trabajo (OIT, 2019) y como consecuencia de la pandemia se  prevé la pérdida de 590 millones de empleos en el planeta, siendo América Latina la región  más afectada (OIT,2020) 

A pesar de la catástrofe humana que genera el capitalismo y la pandemia que la agrava más aún  las insurrecciones continuaron en el 2020. Así se generaron protestas en EEUU por la muerte  de George Floyd el 25 de mayo de este año a manos de la policía blanca y racista de  Minneapolis, protestas que fueron multitudinarias y se extendieron a nivel mundial, protestas  que comenzaron con la indignación por la muerte de Floyd, hasta pasar a luchas antirracistas y  anticoloniales que llevaron, inclusive, a destruir mucho de los símbolos más preciados del  colonialismo dominante europeo y estadounidense y la conformación de movimientos de  masas antirracistas y anticoloniales como BLM ( Black Live Matter). También se desarrollaron  una serie de luchas, en medio de la pandemia, que fueron significativas y singulares. Por  ejemplo, las luchas de trabajadoras y trabajadores de las plataformas digitales de reparto  globalizadas, contra la precariedad del trabajo, tanto en América Latina como en Europa y  Australia. Otra lucha significativa en Europa ha sido la de los migrantes, muy vinculada a la  lucha de los llamados “sin papeles”. 

Pero es en Nuestra América, principal teatro de la ofensiva imperialista por mantener su  hegemonía global donde se desarrollaron luchas fundamentales a pesar de los procesos de  restauración neoliberal aupados por los EE. UU. Destaca la resistencia heroica del pueblo  obrero e indígena de Bolivia contra la dictadura que facilitó el triunfo abrumador de Luis Arce  a pesar de la violenta represión. Asimismo, el resultado aplastante en el Plebiscito de Chile gracias a la movilización popular incansable del pueblo en las calles para mandar al basurero 

de la historia a la constitución pinochetista, proceso que significo una larga batalla desde el  2019, aun sin concluir y, otra lucha significativa ha sido la Minga en Colombia donde los  pueblos originarios se levantan.  

Ante esto, la Revolución Bolivariana lucha construyendo, convirtiéndose en un bastión de  dignidad, al lado de los pueblos y gobiernos de Cuba y Nicaragua que resisten los bestiales  ataques del imperialismo. Venezuela se ha convertido hoy en el principal referente del  antiimperialismo. El país se ha trazado, desde la llegada del comandante Hugo Chávez a la  Presidencia, una política de inclusión social acorralando al neoliberalismo en América Latina.  En Venezuela germina un nuevo modelo de convivencia, se libra una decidida resistencia  antimperialista y se desarrolla un enfoque sobre los asuntos públicos distinto al dogma  neoliberal. Esta lucha de perspectiva antisistémica se integra con la defensa de la soberanía y  se expresa en una política exterior independiente de inspiración bolivariana que ha provocado  una pugna por la emergencia de un mundo multicéntrico y pluripolar que va cobrando mayor  fuerza, que comienza a hacer.

NUEVOS ELEMENTOS DEL CASO SANTRICH Y SUS IMPLICACIONES PARA VENEZUELA

María Fernanda Barreto.

Por: María Fernanda Barreto.

En abril de 2018, publicamos unanálisissobre la débil causa de la Fiscalía colombiana contra Jesús Santrich y sus pretensiones de vincular a Venezuela a ese mismo caso.

Para ese momento, Santrich era ex Comandante de las FARC-EP y estaba a punto de asumir un escaño en la Cámara de Representantes. Después de poco más de un año, laJurisdicción Especial para la Paz (JEP)decidió que las pruebas presentadas por Fiscalía no eran suficientes, por lo que quedó en libertad y en conformidad con losacuerdosfirmados en La Habana. Se le dio garantía de no extradición.

Esto sirvió de argumento a larenunciadel entonces fiscal Néstor Humberto Martínez a su cargo, en un pretendido arranque de dignidad, esgrimiendo lo que definió como su «devoción por el Estado de derecho».

Pero esa supuesta pasión ya había sido cuestionada por el casoOdebretch, donde Juan…

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Fascismo, la cofradía del saqueo

José Darío Castrillón Orozco
16 noviembre, 2020

Ninguna bondad anima al fascista porque ha vaciado de ideales la política, para poner en el centro de ella el lucro de una casta, como se expuso antes (artículo anterior); así como despojó de moral la militancia para entronizar la mentira, la calumnia, y la violencia como métodos. Cuando diversos sistemas sociales han tenido por objetivo de largo alcance la paz, el propósito del falangista es eternizar la guerra. En Colombia es clara su condición de enemigos de la paz.

Al tener la violencia como método y la guerra como fin los primeros seguidores fascistas suelen recogerse entre militares. Un país con doscientos años de guerras civiles, y un saldo de personajes con traumas de guerra, unos por haber participado otros por no haberlo hecho, produce tipejos sicopáticos para este despropósito. La intensificación del conflicto en la segunda mitad del siglo XX en Colombia dejó muchos beligerantes incursos en expedientes por violaciones a los derechos humanos; esos militares descompuestos, fueron el núcleo inicial del paramilitarismo ligado al narcotráfico, posterior columna para el fascismo criollo. Si se revisan a los segundones de los carteles de Medellín y de Cali, en los años ochenta, protagonistas en avisos de recompensa, la mayoría provenían de la Policía Nacional, o del Ejército de Colombia.

De estos militares promovidos a sicarios, con los terratenientes del país, más los recursos de la mafia, y el auspicio de las Fuerzas Armadas, surgen los primeros embriones de la organización fascista. A diferencia del proceso en Alemania, que pronto pasó de los núcleos en el ejército, a una alianza con los industriales y con los caudillos políticos, donde los primeros se ofrendaban tras cierto heroísmo nacionalista, mientras los segundos se llenaban los bolsillos, y los terceros usufructuaban los privilegios del poder. En Colombia antes que los industriales estuvieron los señores de la tierra, y los narcotraficantes.

En España y en Italia el fascismo agrupó los mismos sectores, pero contó también con la participación de la iglesia católica. En Colombia desde hace un siglo hay sacerdotes predicando la violencia, o militando como el cura de las dos biblias, paramilitar del grupo de exterminio Los Doce Apóstoles. Aunque la mayoría del episcopado no participa de esta ideología, si es frecuente en obispos del norte del país, desleales al papa. La novedad en este lado del océano es la participación en la implantación de esta ideología del reguero de iglesias y sectas evangélicas. Mientras los seguidores de Martín Lutero en Alemania actuaron como dique contra el nazismo, en Colombia son su fundamento.

Todo sugiere que tal alianza se consolida con el pacto para matar a Pablo Escobar, que hacen políticos, militares, mafiosos, paramilitares, el gobierno de Colombia, y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, DEA. Tras el logro se reparten bienes y rutas del abatido jefe y, bajo tolerancia estatal, de Colombia y los EEUU, se legaliza el despojo y se posibilita el funcionamiento del Cartel de Medellín con finalidad política.

La participación de la mafia en espectro de las fuerzas nazis es un aporte con marca de origen medellinense, un siglo después de las originales. Significativo aporte, ya que la mafia no es cualquier pandilla de criminales: Es delincuencia organizada que trasciende lo circunstancial de los rateritos que se unen para robar algo, lo cual basta, sino que se trata de una organización con pretensiones perennes (semejantes a los clubes de banqueros). Pero no se queda ahí, la mafia demanda cierta legitimidad, requiere el apoyo de algún sector de la sociedad. Por eso se trata de un club de delincuentes que monta un aparato de propaganda, que crea y alimenta leyendas, que hace ostentación de sus logros; el mafioso hace lenguaje, moda, deviene en estilo de vida. Claro, la mafia se hace reconocer primero por su capacidad extrema de crear horror, por la crueldad en sus métodos. La organización mafiosa es lo más afín que tiene el fascismo.

Fue gran acierto capturar la estructura de Pablo de Antioquia para desde este aparato pretender instaurar el fascismo en Colombia, pues, si esta concepción política no ha tenido tan buena imagen, la mafia sí ha estado legitimada en ciertos sectores de la población. Además de disponer de los caudales del tráfico de cocaína, desde ella se ha podido corromper a las fuerzas militares y de policía, y cooptar el generalato. El desfile de generales declarando ante tribunales norteamericanos que abrieron los generales Flavio Buitrago, y Mauricio Santoyo, será una figura común en adelante. A la soldadesca se le concede el abuso sobre los civiles, que a diferencia de otros mafiosos, los fachos no se caracterizan por su generosidad, ni con dinero robado.

Si bien Benito Mussolini llegó a apoderarse de la estructura mafiosa italiana, jamás pudo alcanzar tanto rendimiento como lo lograron en Colombia. Del Duce italiano aprendieron a regar la leyenda que combatían a la mafia mientras la usufructuaban.

Al parecer los industriales llegaron después a conformar esta alianza, pero al observar como empresas del Grupo Empresarial Antioqueño, GEA, resultaron beneficiadas con tierras despojadas por el paramilitarismo habla más de su bajo perfil inicial que de su ausencia en esta asociación. Hasta el mismo carácter de industriales es cuestionable, cuando más que la trasformación de materias primas ahora se dedican a especular con la propiedad de la tierra, al monocultivo de palma, y al extractivismo minero. La economía del fascismo es lo más cercano a la condición de cazadores y recolectores.

Ahora, desembozan su participación en esa cofradía, aportando un plus de legitimidad y reconfigurando la sociedad que se acerca más a un Estado Corporativo, típico de los regímenes fascistas, donde los patrones sustituyen a los partidos y a los ciudadanos. Hoy el autodenominado Consejo Gremial cogobierna con Iván Duque, quien toma las decisiones de Estado en sesiones con los gremios económicos, mientras desoye a las comunidades, y a los parlamentarios. La agenda política es dictada por esos gremios.

Es más, hoy los alcaldes populares tienen la amenaza de procesos revocatorios no de origen partidista o ciudadano sino empresarial, como el caso del independiente alcalde de Medellín Daniel Quintero, asediado por el GEA; y el presidente de la Asociación de Empresarios controvierte a la administración de Bogotá.

Los dinamismos sociales del fascismo requieren un desarrollo ulterior. Una vez más se ha arrasado a la ciudadanía, y es urgente restaurar lo humano en el centro de la política, única manera de construir un Estado que conquiste la paz.

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