Archivo de la categoría: 2- RAMON EDUARDO AGUDELO

Compañero Ramón Eduardo Agudelo (Parte I) Homenaje de «Cuadernos de Reencuentro»

  • Colombia toco fondo con Samper (Febrero de 1996)
  • Amo tu manera de vivir (Junio 18 de 1996)
  • Falsos dilemas, falsos imperialismos (Septiembre de 1996)
  • Tumaco y el Cacarica: dos oportunidades (año 2000)
  • La imagen del regimen colombiano (Septiembre 15 de 2002)
  • La indignidad de César Gaviria (Agosto 29 de 2004)
  • Encuentro de egresados de ingeniería civil 2004 (Enero 29 de 2005)
  • Hector Abad Gómez (Abril 16 de 2009) 

  • Colombia: Muera Sansón con todos los filisteos (Febrero 11 de 2010)

  • Memoria de una gesta por concluir (Febrero de 2011)

COLOMBIA TOCO FONDO CON SAMPER

Por: Ramón Eduardo Agudelo M.

Febrero de 1996

«Frente a las ilusiones adolescentes y el escepticismo senil existe por fortuna, como alternativa real, el camino difícil y fecundo de un auténtico humanismo».

FRANCISCO RUBIO LLORENTE

-Instituto de Estudios Políticos-

Caracas, Venezuela

«No solo hay que interpretar el mundo sino transformarlo»

k. Marx

Es muy común entre nosotros,  los que nos hemos ocupado toda la vida por la convivencia, producir documentos y pronunciarnos en los momentos de crisis como si esta situación apareciera o desapareciera. Y decimos en son de crítica, tal sector, económico, político, gremial, religioso o de cualquier otro tipo está tan alejado de la realidad, tan descompuesto, tan desorientado, que ésta es la hora en que no han fijado una posición sobre la crisis actual aguda, definitiva, total, como si fuera a ser la última, parecido a aquella tontería del fin de la historia.

La vida estará siempre en crisis permanente, la vida de las sociedades que es cuestión vital, igualmente.

El desenvolvimiento dialéctico de las contradicciones en sociedades basadas en intereses tan contrapuestos como el capital y el trabajo, la riqueza acumulada y la pobreza absoluta generalizada, es cosa de crisis permanente, disimulada y aplazada con aumentos de salarios, con estadísticas manipuladas de crecimientos económicos altísimos, con aparentes flujos masivos de compras y ventas de bienes innecesarios, la economía va bien pero el país va mal, si al hablar del país hablamos de las mujeres, de los hombres, de los trabajadores, de los que construyen, de los que siembran, de los que crean, trabajos de los que producen la riqueza en todo sentido, económica y cultural y apenas reciben para sobrevivir, vivienda en los tugurios, educación en las calles, comida en los basureros, cobijo con periódicos, lecho en los andenes.

Crisis de siempre, eterna hacia atrás en la historia, los MISERABLES de Víctor Hugo, eterna hacia adelante, los miserables de hoy, los de mañana.

Para romper ese circulo vicioso de la crisis, para acabar con ese avanzar interminable hacia la miseria, se necesita el SOCIALISMO, no la caída de Samper, no otro congreso, no la defensa de las Instituciones de 1991, no la humanización del capitalismo con Redes de Solidaridad Social, no con nada que tenga que ver con lo existente, pues ya demostró con todas las evidencias su fracaso total en todo el transcurso de la historia hasta hoy, ESCLAVISMO aún vigente, FEUDALISMO desdibujado, CAPITALISMO degradante.

Nos embolatan metiéndonos en la cabeza, aún a los que nos pretendemos iluminados por la capacidad del análisis concreto de la realidad concreta, que la caída de un muro, vergüenza de la humanidad haberlo construido, era la demostración axiomática de la derrota definitiva de unos intentos por construir otro tipo de sociedad, apenas esbozada, apenas amojonada.

No puede hablarse del descalabro sino de aquello que ha tenido la oportunidad plena de la práctica. Es una estupidez hablar del fracaso de un alumno el primer día de clase, hay que esperar que pase todo un año de estudio para saber si está dotado de mejores y mayores conocimientos.

El que ha sido derrotado es el capitalismo.

Más de 200 años después de su proceso de implantación, un solo hombre harapiento, en cualquier lugar del mundo, pues el capitalismo es mundial, sería suficiente para demostrar su fracaso, sin que hubiera necesidad de señalar las guerras mundiales, la explosión nuclear de HIROSHIMA, la guerra bacteriológica, la instigación de la guerra entre los países, entre etnias, entre tribus, entre razas, entre credos, para darle salida a la venta de armas sin importarle la vida de los seres humanos, la manipulación del anticomunismo para ser el único explotador de los recursos naturales del planeta, para controlar el comercio exclusivo del comercio mundial de estupefacientes que combaten cuando son otros los que obtienen las ganancias, y el comercio internacional de los bienes producidos por su industria, cualesquiera que ellos sean, imponiendo aperturas económicas de corte neoliberal, nombre nuevo para despistar el engaño del liberalismo, mal uso de la libertad para construir movimientos políticos para dominar, Revolución en Marcha de López Pumarejo, Movimiento Revolucionario Liberal- MRL- de López Michelsen, Nuevo Liberalismo de Luis Carlos Galán, Neoliberalismo de César Gaviria, apertura destructora de la Industria Nacional que no tendrá posibilidades de competir, desencadenando además un acelerado desempleo lo que equivale a la ruina de estos países.

Para asumir una posición ante la crisis, decimos que hay que retomar el tema del Imperialismo, el de la Soberanía, el de la Apertura Económica, el del Enfrentamiento entre dos sectores “Irreconciliables” de la burguesía, Gavirismo y Samperismo, que si es mejor que Samper se quede, que De La Calle lo reemplace, que se aplique de alguna manera, la revocatoria de los mandatos a Congreso y Presidente, que nuevas elecciones limpias, que si la extradición, que si la legalización de la droga, que si la Democracia participativa, decir absurdo pues la democracia es en esencia participación, que si las Reinserciones, que si los Diálogos con los grupos civiles militarizados por el Régimen para proteger la propiedad de tierras y capitales, que si hay que acabar con la Corrupción Administrativa, que si a la formación de nuevas organizaciones populares de base, de la sociedad civil con propuestas concretas que le den una salida a LA CRISIS.

No nos desgastemos más tratando de que se acepte que el Imperialismo existe, ahí está, económico y militar, que se niega, por que la clase dirigente de todos los países dominados vive y prospera vergonzosamente a su servicio, o defendiendo una soberanía que nunca ha existido. Desmembraron a Panamá por el canal, desmembraran a Urabá por el nuevo canal, que es mejor Samper que cualquier otro pues por lo menos le cerró un poco las puertas a la Apertura, que si se controlara hasta límites aceptables la corrupción administrativa el progreso sería mayor, que hay que continuar procurando las soluciones pacíficas al conflicto armado, que hay que humanizar la guerra como si fueran posibles guerras humanizadas, cuando hay que diferenciarlas de otra manera, guerras para oprimir, dominar y explotar y guerras para liberar y crear condiciones de vida dignificada.

Todo esto es muy fácil de saberlo imposible mientras el poder esté en manos de una clase política y económica corrupta, antipopular, que defiende intereses privados, y es imposible por que esa es su esencia, ser corrupta, estar siempre entregada a los intereses del imperialismo, legislar y ejecutar programas que no resuelven de raíz los problemas sociales, desconocer en la práctica la democracia, ser en última instancia los representantes de una dictadura burguesa.

La crisis continuará y se agudizará, lo que reemplace a Samper, si lo reemplazan será peor, y si se queda Samper, también será peor. Cada nuevo presidente ha sido peor que el anterior, por que el que llega es mas incapaz y por que el proceso de deterioro económico y social es mas agudo todos los días.

Los problemas son insolucionables, cual es la solución entonces?. Ninguna, habrá que decirles a los que creen que se puede hacer un taburete de una mesa sin desbaratar la mesa, y si uso la mesa para sentarme, creo el absurdo que es lo que esta sociedad es, hablan de PAZ dentro de una estructura social y económica violenta, hablan de desarrollo económico sostenido en una sociedad de desempleo estructural casi masivo, desempleo que será en corto tiempo estructural masivo como consecuencia del avance de los microcomputadores inteligentes, hablan de un mercado interno vigoroso sin capacidad de compra y de un comercio internacional competitivo sin capacidad tecnológica.

Cuál es entonces la salida? Ya nos lo han enseñado y demostrado hace más de 100 años, la transformación de esta sociedad en una nueva, surgida del deterioro irreversible del sistema capitalista de producción y de distribución de bienes.

Cuándo? Eso no va a suceder en un día preciso. Esos son días de arranque de lo nuevo, 14 de julio de 1789, 17 de octubre de 1917, 26 de julio de 1959, confusos y violentos, como todo parto que trae una nueva vida.

Cómo? Nadie sabe. Surgen hombres, mueren hombres. Surgen movimientos, mueren movimientos. Un manantial es apenas una gota y llega a ser un mar. Un sueño puede ser sólo una conmoción íntima, pero puede llegar a ser una realidad individual viva. Cuando todo un pueblo asuma el sueño de su dignidad y de su libertad llegará un nuevo día de arranque, continuación de los otros, que sumados como las gotas formarán el mar del socialismo en donde todos puedan navegar, los vientos inflar todas las velas y los hombres como barcos tener puertos seguros a donde llegar.

Por: Ramón Eduardo Agudelo M.

Febrero de 1996

AMO TU MANERA DE VIVIR

Por Ramón Eduardo Agudelo M.

Junio 18 de 1996

Un día entero para conversar con tu carta de mayo. Si tu empiezas con BORGES, ese quejido del amor que no deja vivir, yo empiezo con DOSTOIEVSKI, esa plegaria al amor que si deja vivir, que nos permite ser, y recrearnos, que nos libera. Así habló él del pueblo Ruso: tenemos poco sentido de la dignidad personal, del necesario egoísmo.

Allí está todo condensado, pero para llegar a esa plenitud hay que atravesar el desierto, transitar por unos caminos de humillación y de dolor, superar las deformaciones de los idealismos cristianos y las descomposiciones del dinero y la de la ambición. Nos repitieron sin cansancios, no sea egoísta, entréguese a los demás, si no tiene un amor que le ame que ser incompleto es usted, si unos hijos no llegan que inutilidad de vida, como si todo lo que valiera la pena estuviera fuera de nosotros y de este mundo, el cielo, la salvación eterna, otro distinto de nosotros así sea hombre o mujer, otro proyecto de vida al que tenemos que orientar y realizar, con una generosidad que implicaba nuestro sacrificio, nuestra propia vida, hay que morir por los demás, así sea por amor o por el mezquino bienestar material de los pobres o por el pobre espíritu de los ricos.

Con todo el cariño que quieras mi lucha era para liberar a los obreros de las cadenas y al capitalista del capital, y a las mujeres del desamor y a los amigos de la nostalgia y a mis hijos pasajeros de un porvenir oscuro. Por fortuna esta actitud fue contrarrestada por algo mas lúcido: la libertad y la dignidad es cosa de cada cual. Que tal si no me hubiera enamorado profundamente de mí mismo, seguiría cansado o del partido o de una secta de delirantes. Cuando se llega al necesario egoísmo, no importa en que momento del pasar de los días, empieza la verdadera vida. Puedes amar sin importar que te amen. Puedes dar sin esperar correspondencias. Puedes servir sin que te tengan que agradecer. Puedes orientar sin que te frustres de que el camino que el otro tome sea tu contrario. Nunca volverás a estar tan bien acompañado como cuando estas solo. Del único que no te cansarás es de ti mismo, si todos los días de tu vida hay un ascenso autocrítico sin metas de perfección absoluta, pero siempre avanzando y elevándote ante tu propia satisfacción. Si tenemos pasta para ser superiores, los seres vivos de estas épocas son un estorbo, un obstáculo, un entrabamiento de nuestras mejores energías. Es tal la mediocridad del espíritu humano, tal el medio que impide su dignificación, tal la basura que anda por la calle e inunda oficinas, estadios y plazas, que tienes que refugiarte en tí mismo y buscar la compañía de los mejores en sus libros, pero de los mejores cuyos libros se mantienen vigentes después de siglos, no de los que escriben basura para vender a los que apenas descifran las palabras.

Uno de ellos dijo hace muchos, muchos años, mas de un siglo, ama mucho a los hombres pero mantente alejado de ellos. No puedes dejarlos de lado absolutamente. En tus trabajos los encuentras, en tu casa, en casa de otros, los necesitamos para lo superfluo, beber, hablar tonterías, pasear sin sentido, acostarnos a veces para el consumo necesario, que llega a no serlo, de ciertas apetencias, pero hay que salir del bar, volver a la lectura y a la meditación, regresar del puente, bajarse de la cama, bañarse y volver a caminar.

Que nada nos sujete a nada. NERUDA: para que nada nos amarre que no nos una nada. Otro sentido de lo mismo, para que nada nos separe que no nos una nada.

Y que no te amarres ni a tu propia vida. Llegamos a ella sin saber por qué ni para qué. Llegamos a ser vivos sin que nos pidieran permiso, para enfrentarnos desde el primer grito a su sentido insensato e inescrutable. Sólo el necesario egoísmo la justifica por que nos vuelve dignos y libres. Cuando al final el ser vivo sea una miseria humana, por que no podemos pensar, incapaces de conseguir lo de calmar el hambre, dar el último paso, el mas digno, el mas libre, dar uno mismo por terminado este pasar.

Con todas las energías libres puedo decirte que amo tu manera de vivir.

Ramón Eduardo Agudelo M.

Junio 18 de 1996

FALSOS DILEMAS, FALSOS ANTI- IMPERIALISMOS


Por: Ramón Eduardo Agudelo M.

Septiembre de 1996

En el transcurso de este siglo XX pensadores revolucionarios apoyados e inspirados por el desarrollo y profundización de las concepciones marxistas, elaboraron toda una teoría, que partía del análisis de la situación mundial, acerca del imperialismo como fase superior del capitalismo y otra, dentro de una variante del mismo pensamiento, acerca del social imperialismo. Los defensores del imperialismo en cualquiera de sus expresiones, no tuvieron recato en combatirlas y tratar de refutarlas desde el campo de la reacción y desde el campo del sectarismo revolucionario, desconociendo que una realidad mundial mostraba inequívocamente que desde esos dos centros de dominación se buscaba el, reparto del mundo a costa de la miseria de los pueblos de Asia, África y América Latina.


Políticas de ayuda interesada y de coexistencia pacífica, que buscaban los mismos fines por medios mas sutiles discutiendo datos sobre el desarme y la reducción y control del poder atómico que pretendía un equilibrio mundial que haría posible otra gran guerra, además de la cordialísima repartición de zonas de influencia política y económica, hicieron caer y así lo plantearon prestigiosos analistas políticos que eso del imperialismo de cualquier tipo era un embeleco de revolucionarios delirantes o cosa del pasado, por lo cual el mundo entraría en una nueva época de progreso material, de justa distribución de las riquezas entre todos los pueblos, y por lo tanto de paz y de tranquilidad.

No más guerras, no más explotación de unos estados poderosos a pueblos empobrecidos, el imperialismo dejaba de existir.

Con el desmoronamiento de la Unión Soviética y con la caída del Muro de Berlín la euforia fue mayor. Los imperialistas de la fase superior del capitalismo sabían que se iniciaba una época de dominación solitaria y los del social- imperialismo, renegados del proceso de construcción de la sociedad socialista, prefirieron disfrutar de las ventajas materiales de la sociedad de consumo, clase dirigente agazapada dentro de los partidos comunistas que intentaron en sus comienzos construir el socialismo y que tuvieron una paciencia de mas de 70 años para recuperar el poder y reiniciar la implantación de los sistemas de dominación y explotación de los trabajadores que en esos pueblos vieron las primeras luces renovadoras del socialismo.

Entre nosotros el que continuaba hablando de la existencia del imperialismo y que propusiera políticas de lucha contra él, era un delirante, como delirantes son calificados con mayor encono los que aún creen que el proceso histórico no le ha negado las posibilidades al socialismo, mas aun, que es el único sistema de organización social que asegurará la convivencia pacífica de todos los pueblos y la conservación y recuperación de las condiciones de vida en la tierra.

Los dirigentes de este país, liberales y conservadores y de otras corrientes cristianas y social demócratas, incluyendo aquellos sectores que regresaron al seno de la sociedad para construir amplias alianzas con todas las corrientes del pensamiento, y que creyeron los cuentos del fracaso del socialismo, impulsaron con falsos dilemas la teoría de que el imperialismo y la dominación de los pueblos era cosa del pasado y que habíamos llegado al fin de la historia pues el capitalismo humanizado había demostrado que era el mejor tipo de organización social.

De esos falsos dilemas de aceptable calado intelectual que con cierta facilidad confunden el entendimiento, aún de aquellos que se reclamaron del marxismo, dilemas que tenían que ver todos con el fracaso del socialismo, pues ya se había demostrado que la apertura universal del mercado aseguraba el progreso, la libertad y la paz, pasamos entre nosotros a los falsos dilemas superficiales y coyunturales, que han desembocado, asunto de comedia política, en el mas hirsuto anti- imperialismo, en boca además de los mas connotados defensores de las políticas impuestas por los Estados Unidos.

El falso dilema de hoy es de una pobreza intelectual inmensa. Los que defienden la permanencia en el poder de Samper encarnan la soberanía nacional, la defensa de las instituciones y el rechazo a la intromisión de los Estados Unidos en los asuntos internos de Colombia principalmente aquellos relacionados con el narcotráfico, re presentan el mas alto sentido de la patria y recuperaron la validez de las luchas contra el imperialismo norteamericano.

En la otra orilla están los enemigos de Colombia por que no creen en la honestidad de Samper, por que creen que es un aliado del cartel de Cali, por que creen que recibió de los Rodríguez grandes cantidades de dólares para comprar votos, por que están convencidos de la profunda corrupción de los representantes que aprobaron  la preclusión del proceso contra Samper y por que consideran que la permanencia de Samper en el gobierno es el mayor obstáculo para empezar a salir del hondísimo pantano de la corrupción política y de la corrupción en el manejo de los dineros públicos. Este núcleo de colombianos entrega la inexistente soberanía de Colombia y recupera la siempre vigente política de sometimiento al imperio.

Los falsos dilemas nos llevan siempre a falsas decisiones, a falsas concepciones a políticas equivocadas, a saltos al vacio. A esa situación llegó Colombia por este gobierno, por el falso dilema: el que está con Samper está con Colombia y contra los Estados Unidos, el que está contra Samper está en contra de Colombia y a favor del imperialismo.

Por ese falso dilema, pues Samper no representa al país, ni a su pueblo, ni es el emblema de las mejores tradiciones colombianas, Colombia cayó en el pantano de la mas grande corrupción que hayamos conocido, Colombia va a la deriva, sin rumbo, azotada por la mayor tormenta social, por la violencia sin sentido político, por el aislamiento internacional, por el horizonte negro que impide establecer el rumbo de nuestro devenir histórico.


Para terminar y parodiando el pensamiento de un esclarecido pensador revolucionario, del cual se apartaron organizaciones revolucionarias que lo tuvieron como a su gran timonel, estos dirigentes son anti-imperialistas de palabra pero pro-imperialistas de hecho.

O si no que significan las propuestas de reforma constitucional, la entrega otra vez de un gran poder investigativo y represivo a las fuerzas armadas, el coqueteo con la extradición, el ataque a la fiscalía y a la corte constitucional, al manejo militarizado de la situación campesina en el Guaviare, Putumayo, Cauca y Caquetá aceptando la destrucción de los cultivos ilícitos minifundistas pero dejando intactos a los grandes cultivadores de la hoja de coca y el silencio sobre el control de los insumos para procesarla y el combate de su comercialización en los centros de consumo en Norteamérica y Europa?

Hay de los que se dejan embaucar con falsos dilemas. Se dejan llevar a los campos minados por la confusión, terminan tomando partido entre alternativas insensatas, que si Samper, que si Valdivieso, que si la salida o la permanencia del presidente, que si la constitución del 91 hay que conservarla intacta así este cobijada por las sombras tenebrosas de la no extradición, o que es mejor una contra reforma que retome toda la esencia de lo constitucional del siglo pasado.


Los dilemas que nos deben comprometer a luchas renovadas son otros de verdadero calado intelectual y humano. Poner en el centro de toda actividad y propuesta política y económica al ser humano. Construir una organización social organizada, de plena convivencia, que deje de lado los valores empobrecidos y empobrecedores del espíritu defendidos e impulsados por el sistema capitalista. Recogen, animados por la certeza de los desastres causados por el abandono de las concepciones marxistas, las ideas y propuestas del socialismo científico que afrontando tantos cercos de aniquilamiento ha comprobado que si es el siguiente paso de la humanidad hacia su realización plena, para salir de la prehistoria.

Colombia es un país que entró en decadencia antes de alcanzar su pleno desarrollo en contra del normal desenvolvimiento de las sociedades y de la naturaleza. Para marchitarse una planta debe florecer.
El gran desafío nuestro es volver a sembrar.

Por: Ramón Eduardo Agudelo M.

Septiembre de 1996

TUMACO Y EL CACARICA: DOS OPORTUNIDADES

TESTIMONIO

Por: Ramón Eduardo Agudelo M.

Año 2002

La Costa Pacifica Colombiana Un Bojayá Inmenso y Trágico

Nunca nadie escoge las condiciones de su existencia, nunca nadie escoge el lugar o la época de su nacimiento, la situación social de su nacimiento en términos de abundancia o de miseria, de protección o de abandono, ni siquiera puede escoger el carácter y la calidad de sus padres, casi todo nos llega marcado o preestablecido, y ese destino manifiesto decidirá la parte esencial de nuestra existencia, nuestro idioma, nuestra religión, nuestra cultura, nuestro pensamiento y en última instancia por lo que aceptamos vivir y decidimos morir. Con toda razón se ha afirmado que las condiciones de existencia determinan la conciencia y que dar el paso de transformar el mundo y no sólo contemplarlo, es una decisión que compromete la totalidad del ser que es el paso de la Política hacia la creación de la autonomía individual y colectiva, que hará posible una sociedad profundamente democrática dentro de la cual se acepta ser gobernado por los mejores escogidos por unos ciudadanos autónomos y libres.

TUMACO Y EL CACARICA: DOS OPORTUNIDADES

En el transcurso de una vida nadie realiza lo que quisiera, hacer lo que se debiera hacer para que las condiciones de existencia hagan posible aquel ser autónomo y libre es cuestión de sueños de muy pocos, romper ese círculo vicioso que reproduce la miseria y la degradación de la mayoría de los seres humanos ha sido el propósito de pocos a través de la filosofía, de la literatura, del arte, de la poesía, de la Política y por la constitución de organizaciones políticas que inspiradas en la gestación de un Hombre Nuevo que pueda surgir en el seno de una sociedad profundamente democrática, cuyos valores dejen de ser el dinero y las ganancias, que hoy son el motivo fundamental de la civilización occidental, para retomar los de la libertad, los de la dignidad, los de la solidaridad, los de la felicidad para todos.

Tener que vivir de una manera determinada, tener que someterse a un irreversible destino de miseria y de impotencia, es sin duda alguna la esencia de la tragedia humana, el origen de todas las alienaciones y para aquellos soñadores, portadores de una nueva conciencia social, el golpe fatal a una vida de frustraciones.

Sin embargo, en la vida de algunos seres humanos aparecen resquicios, coyunturas y ocasiones para participar con su acción en la construcción de lo que se ha soñado, son los momentos cruciales del desafío, son los instantes en que la vida nos dice, tienes la oportunidad de dar rienda suelta a tus impulsos creadores, para que te metas por esas rendijas y fracturas al interior de la institucionalidad que protege el desorden, descompuesto y podrido, para transformarlo y para ayudar a la creación de nuevas condiciones de vida.

La costa pacífica colombiana y particularmente el Chocó han sido para todos los colombianos lugares de nuestra geografía casi misteriosos, separados, marginados, segregados, por una cultura blanca y católica que se apoderó del estado, que desconoció el valor humano de las comunidades negras y que decidió que las riquezas naturales de toda esa región debían ser extraídas por el trabajo explotado de sus habitantes negros para ser entregadas a los potentados del capital internacional, Para sus habitantes la desprotección total, la vida a la intemperie, una vida sin vivienda, sin salud, sin educación, sin recreación, vidas que se desgastan en una supervivencia sin sentido.

EL DESPLAZAMIENTO FORZADO

La agudización del enfrentamiento armado en Colombia ha puesto de moda el concepto del desplazamiento forzado como consecuencia de la acción militar de las organizaciones armadas y tácitamente se acepta y se parte de que el desplazamiento de las comunidades negras, campesinas e indígenas es un fenómeno social de reciente ocurrencia entre nosotros como si la historia de Colombia no fuera una historia de desplazamientos.

¿No ha sido el desplazamiento masivo y forzado de la población rural la causa del crecimiento urbano desproporcionado y caótico de nuestras principales ciudades, un país que pasó de ser un país rural a un país urbanizado en los últimos 40 años del siglo XX ?

El manejo deliberado del olvido histórico para pontificar sobre el presente y proponer el futuro, conduce sin duda alguna al fracaso de la sociedad Colombiana, para limitar ese fracaso a lo nuestro.

Todo el mundo sigue fracasando por los mismos olvidos.

Se ha reconocido, con intenciones perversas, un origen distinto al desplazamiento de comunidades pobres por causa del enfrentamiento armado, con el desplazamiento causado por fenómenos naturales, terremotos, maremotos, grandes inundaciones, deslizamientos de tierras en zonas con alto riesgo de erosión que arrasan con las viviendas de urbanizaciones subnormales, con las viviendas de los pobres.

Como hemos separado al ser humano de la naturaleza, lo natural allá, lo humano acá, todo lo que hace el hombre parece desnaturalizado, como algo artificial, como algo antinatural, verdad es en parte, calificado como el mayor depredador, todo lo que hacemos va contra ella, la estamos destruyendo.

Por eso la Guerra, gestada y utilizada por los hombres, y siendo el ser humano parte de la naturaleza, la guerra es una catástrofe natural, tan natural como un terremoto, tan natural como las grandes inundaciones.

Para mucha gente es un misterio todavía el porque las catástrofes naturales siempre destruyen las viviendas de los pobres, arrasan los cultivos y los animales de los pobres, el porque la gran mayoría de los muertos por un terremoto, por un maremoto, por una inundación y por la guerra, son pobres, el porque todos los desplazados son pobres, el porque la guerra siempre mata pobres. Porque la guerra, fenómeno natural gestado por un círculo privilegiado de hombres que siempre en la historia han pretendido beneficiarse de todas las riquezas de la naturaleza, desplazan a la mayoría, todos pobres, de las mejores tierras y los obligan a vivir en zonas de alto riesgo, en viviendas precarias, construidas con materiales desechables a la orilla del mar, al borde peligroso de los ríos, en las laderas inestables de las grandes ciudades y aquellos fenómenos es allí en donde mas daños causan, los privilegiados viven en zonas mas seguras, en edificios y viviendas antisísmicas, en fortalezas protegidas contra la guerra que ellos mismos desatan.

TUMACO, LOS DESPLAZAMIENTOS DE UN MAREMOTO

En 1979 un maremoto arrasó con todo lo que encontró en los pueblos de los pobres, asentados al sur de la costa pacífica colombiana, cuyas viviendas palafíticas, creación urbanística de los pueblos pobres para vivir encima de las olas del mar, en las cuales tienen que vivir en permanente peligro de morir. Tumáco fue casi el epicentro del maremoto que demostró en medio de la tragedia que era una ciudad con alto riesgo de desaparecer, con unas playas habitadas por cordones de miseria, que son azotadas por grandes oleajes que las debilitan, un mar que sube y baja cada día varias veces cuatro metros.

Lo que sucedió hace 23 años ha sido olvidado, aunque la DIMAR, la Dirección Marítima de la Fuerza Naval en Tumáco, sabe que puede repetirse y Tumáco si que sigue olvidado, Ahora también azotado por la guerra.

Ante esas tragedias el presidente llega para proponer programas de salvación social, de reconstrucción, para ocuparse de la miseria de los desplazados. Preocuparse es ocuparse antes de que las tragedias sucedan y mas si son tragedias anunciadas, como lo puede prever el conocimiento del mar o como el saber que los barrios marginales de las grandes ciudades, Ciudad Bolívar, Aguablanca y Santo Domingo Sabio, están construidos en terrenos deleznables o como las advertencias hechas al gobierno y al ejército, un grupo armado avanza para tomarse un pueblo olvidado. Despreocupado el gobierno de la suerte y de la vida de los colombianos, cuando ya no se usa va solicito a los lugares de las tragedias a enterrar los muertos, a dar limosnas a los desplazados, a destinar escuelas e iglesias para los hacinamientos humanos.

En Tumáco sólo 14 años después la Comunidad Europea pudo llegar a un acuerdo con el gobierno colombiano para desarrollar un plan de vivienda para las familias en alto riesgo. Proyecto de Reubicación para 2400 familias, cuya inversión se estimó 20.000 millones de pesos, que se denominó Proyecto ALA 93/51.

Diez y siete años después, en 1996, el Proyecto pudo empezar a ejecutarse, bajo la dirección compartida de un europeo y de un colombiano.

A finales de 1997, el Codirector Europeo denunció ante la Comunidad Europea los síntomas de la corrupción de la parte colombiana, pues el Codirector Colombiano estaba encargado de la construcción de las viviendas, a través de un equipo de profesionales y trabajadores colombianos, bajo la responsabilidad de un Coordinador del Área Técnica.

Esta denuncia produjo una profunda crisis, deserción del equipo técnico en solidaridad con el Codirector Nacional y paralización de las obras.

A principios de 1998 llegué al proyecto escogido por el Codirector Europeo con la oposición del Codirector Nacional. Pude comprobar la corrupción existente que una firma de Auditoria Externa contratada por la Comunidad Europea pudo detallar y confirmar después de tres meses de investigación.

Gracias a las sabias decisiones de la diplomacia el gobierno colombiano y la Comunidad Europea, separaron del proyecto al Codirector Europeo, que denunció la corrupción, y al Codirector Nacional que manejaba los hilos de la corrupción, Y como había que barrer con todo lo que se opusiera a la corrupción, fui separado del proyecto a fines de 1998 por la nueva codirección del proyecto.

El Proyecto ALA 93/51, Plan de Reubicación de Familias en Alto Riesgo, un absoluto fracaso: Se alcanzaron a construir apenas 1000 viviendas, todos los derechos laborales de los trabajadores colombianos completamente desconocidos, todas las denuncias ante el Estado y la Comunidad Europea sin resultados.

De Tumáco y de esa zona del pacífico sur colombiano se volvió a hablar por la llegada de los grupos armados, pero no más de las familias en alto riesgo, que esperan la muerte en las playas de Tumáco.

EL PROYECTO DE RETORNO DE LAS FAMILIAS DESPLAZADAS DE LA CUENCA DEL CACARICA.

En los primeros meses de 1997, grupos armados desplazaron de la Cuenca del Río Cacarica a un sinnúmero de familias campesinas, digo sin número porque nunca pudo establecerse cuantas fueron, grupos humanos pertenecientes a las comunidades negras, indígenas , y a esa población que en la costa atlántica de denominan Chilapos, todos desplazados desde tiempos inmemoriales, por las mismas causas por las cuales continúan siendo desplazadas, huyendo del terror, sin tiempo de recoger sus escasas pertenencias, niños de brazos, ancianos que dan sus últimos pasos, hombres y mujeres jóvenes señalando caminos sin destino, todo fue una dispersión por grupos que llegaron a Panamá, a Bahía Cupica y a Turbo.

De esta acción armada el gobierno y el ejército también tuvieron, como siempre sucede en estos casos, información previa y suficiente con la cual hubieran podido evitar el ataque a una población civil indefensa, abandonada, desprotegida en medio de una selva inhóspita, en donde el vivir es aprender a soportar la inclemencia.

De las familias que se refugiaron en Panamá, se supo que el gobierno panameño las deportó y que pudieron haber llegado a Bahía Cupica o a Turbo, pero qué se sabe de ellas hoy en día? De los desplazados se vuelve a saber cuando son otra vez desplazados, nómadas en un desierto cuya naturaleza está cargada de recursos para la vida, que la guerra transforma en hambre en medio de la abundancia.

Las familias que llegaron a Turbo pudieron organizarse con el apoyo de la Diócesis de Apartadó y de la Organización Intercongregacional de Justicia y Paz.

Las familias fueron hacinadas en el Coliseo de Turbo y en los albergues construidos en madera sobre la marcha de los acontecimientos.

Estos organismos eclesiales impulsaron la denuncia internacional, el apoyo de los Médicos sin Fronteras, el acompañamiento de las Brigadas Internacionales de Paz, de la Defensoría del Pueblo y de la Fiscalía, con la denuncia ante el gobierno lograron la presencia de la Red de Solidaridad Social y del Banco Agrario para financiar un proyecto de vivienda para 418 familias que se propusieron retornar a la Cuenca del Río Cacarica.

Este proyecto de vivienda fue planeado y diseñado con la participación activa de la comunidad organizada en Turbo y con el ofrecimiento comprometido de aportar su fuerza de trabajo en la construcción de las viviendas. Enfrentaban así la guerra con la acción y con la decisión de una población civil desarmada, dispuesta a defender su derecho a la vida en medio de la guerra.

Fue de tal magnitud su propósito de regresar a sus tierras para enfrentar a los grupos armados, que el proyecto, por la fuerza de las circunstancias y de las palabras, terminó llamándose, El Retorno al Cacarica en medio de la Guerra.

Se planearon dos asentamientos sobre dos caños, cuyos nombres reflejan las razones y las esperanzas de esas comunidades: Esperanza en Dios y Nueva Vida.

Llegué a Turbo después, inmediatamente después de la experiencia de Tumáco, otra vez un resquicio de los pocos que la vida ofrece para poner al servicio de desprotegidos un conocimiento, una experiencia y una concepción, nada de lo mío exagero o excluyo, pongo todo lo que se y soy en lo mínimo que hago, para así tratar de alcanzar la altura de la Luna que pueda reflejarse en el mas pequeño ojo de agua.

Volvió a fracasarse. Ni la más decidida acción de la Comunidad, ni la devoción de las organizaciones de la iglesia, ni el apoyo internacional, pudieron sacar del marasmo a los organismos del Estado.

La Red de Solidaridad Social, llegó mal, llegó despacio, llegó a cuenta gotas, El Banco Agrario suscribió un Convenio con Justicia y Paz de 900 millones de pesos como contrapartida al aporte en trabajo de la comunidad, que dejó al garete, sin comprometerse a fondo en la ejecución de las viviendas, sin aportar su supuesta experiencia en los planes de vivienda de interés social con las comunidades rurales.

Después de cuatro años la comunidad establecida en Turbo Retornó al Cacarica y está allá en la misma desprotección que soportaban cuando fueron desalojados por los grupos armados.

Lo único que se cumplió fue la trágica premonición de la Comunidad y de los dirigentes de Justicia y Paz : Este es un Retorno en Medio de la Guerra y en medio de la guerra están. La disputa por el dominio de ese enclave geográfico que permite unir los dos mares con el Canal Atrato-Truandó, que reemplazará al obsoleto Canal de Panamá entregado por los Estados Unidos cuando servía para muy poco, el control del comercio internacional de armas y drogas, la explotación de las inmensas riquezas del Urabá Chocoano y Antioqueño, es el señuelo de la prolongación y la agudización de la guerra.

En íntima conversación con un Patriarca de la Comunidad, los sabios que la vida va formando, me dijo, nosotros sabemos que allí estorbamos y también sabemos que el gobierno y las clases dirigentes saben qué intereses se mueven a la sombra de esta guerra.

RAMÓN EDUARDO AGUDELO M.

Año 2002

LA IMAGEN DEL REGIMEN COLOMBIANO

Por: Ramón Eduardo Agudelo M.

Septiembre 15 de 2002

Las riquezas y las miserias en sus extremos pervierten el corazón humano.

Es bien sabido que el poder corrompe y que el poder absoluto corrompe absolutamente. El poder de las riquezas desmedidas corrompe sin medida y el poder de la miseria inaguantable corrompe inevitablemente.

Viejas oraciones rogaban al señor , no nos de bienes ni riquezas que pervierten el corazón, danos el pan de cada ida y la gracia de la salvación, salvación aquí cuando el ser humano pueda realizarse plenamente, Noble imprecación que después de tantos años de haber sido escuchada repetida a diario en la niñez se cumple inexorablemente en esta sociedad mundial cuya estrella polar propugna por el consumo, por la ganancia, por la significación de lo humano por lo que se tiene y no por lo que se Es, paradigma que Colombia toma como ejemplo y del cual se deja guiar como si no fuera capaz de imaginarse el abismo a que nos conduce, la mas apabullante degradación del espíritu de los colombianos.

Esa imagen de seres encapuchados recibiendo fajos de billetes de manos un general que representa “la dignidad de la república “por ser colaboradores informantes de actos delincuenciales que perturban la paz del país y debilitan la autoridad del estado, esos lunes de las recompensas para premiar el patriotismo y el compromiso con la paz, son lunes de vergüenzas, de la impávida aceptación de que el dinero es lo que motiva a los colombianos para ayudar a construir un país.

Esas imágenes que estrechan manos que pagan por delatar y manos que reciben por traicionar, por desertar, por rencor, por necesidad, son imágenes que traen desde el fondo del pasado aquella sentencia, Quien peca mas, si el que paga por pecar o el que peca por la paga. Esas imágenes de un ser sin rostro, la cara es el espejo del alma, es la imagen de un ser sin espíritu que se avergüenza de sus actos, compromiso y solidaridad con un estado y con unas instituciones en las cuales no cree y de las cuales sabe que proviene el Hambre que lo lleva a degradarse hasta un abismo insondable.

Esas imágenes de un militar que paga, que puede mostrar su cara porque cree que un régimen militarizado lo protege, es una cara que refleja carencias absolutas de afecto, de solidaridad humana, de un ser que desconoce las dulces conmociones de la Ternura.

Puede ser que ese militar no muera en una batalla a campo abierto, puede ser que su ejercito no sea derrotado, pero el y su ejercito están derrotados por la Vida, por la indignidad y por la degradación a que están conduciendo a Colombia.

Esas imágenes son la imagen de un régimen degradado que ha caído en los pantanos que se tragaran toda posibilidad de construir un país digno que sea habitado por seres verdaderamente humanizados, son la imagen de un país asolado por unos dirigentes que mantienen el poder por la fuerza, por la fuerza de las armas, por la fuerza de la corrupción para comprar conciencias, por la fuerza del cinismo inveterado de unos dirigentes que hacen política pequeña, un negocio para llenar sus arcas, sus alforjas, pero que se declaran los salvadores del pueblo, por la fuerza de las necesidades insatisfechas de los colombianos que tienen que venderle el alma al diablo para calmar las desgarradoras heridas del Hambre y de la desprotección.

No hace muchos años los campesinos de la tierra del pequeño Álvaro Uribe proclamaban, a barriga llena corazón contento, alimento que producían en sus parcelas y que además recogían de la naturaleza la calma de sus encantos y la libertad en sus montañas, campesinos que se comprometían con lo que respetaban, con las creencias que aceptaban haciendo gala de su independencia y haciendo uso de sus libertades.

Eso es lo que hay que rescatar, no por la vía de las armas que protegen los grandes intereses económicos, Por la vía de las posibilidades que ofrece un trabajo limpio, una casa acogedora, un estudio creador, para así si poblar este país con seres humanos pletóricos de alegría y de dignidad.

Un poeta colombiano le dijo un dia ya lejano a Pablo Neruda en circunstancias que desconozco, Esta es Colombia Pablo, a El yo le diría otra vez en las circunstancias de hoy, esta es colombia Pablo, la colombia en que impera un régimen igual al que te asesino a Ti en Chile por Cantarle a la Vida.

RAMÓN EDUARDO AGUDELO M.

Septiembre 15 de 2002

CARTA A ALVARO URIBE VÉLEZ

Medellín, lunes 2 de agosto de 2004

Doctor

ÁLVARO URIBE VÉLEZ

Presidente de Colombia

Bogotá

Señor Presidente:

Benito Juárez le enseñó a la humanidad que el respeto al derecho ajeno es la paz.

David Mejía Velilla, entrañable amigo mío de toda la vida, eminente dignatario del Opus Dei, me enseñó que la Paciencia es la ciencia de la paz.

Todas las guerras de todos los tiempos han asolado al mundo por la concentración de los poderes que desconocen los derechos de todos los pueblos y por no haber tenido paciencia con la justicia, lo que nos ha llevado a ejercer la justicia con nuestra propia mano. Mi contribución a la paz es haber respetado siempre los derechos humanos de los demás aun poniendo al lado los míos y teniendo paciencia con la justicia.

Este preámbulo y esta osadía de escribirle fue motivado por haber sabido que Usted había solicitado a la Fiscalía General de la Nación que despertara del sueño de los justos la investigación sobre el fracaso del Retorno de las familias desplazadas del Rio Cacarica en el Urabá Chocoano encomendado a la Comisión Intercongregacional de Justicia y Paz con aportes económicos entregados por el Banco Agrario y por la Red de Solidaridad Social, cuya principal inversión estaba destinada a la construcción de dos asentamientos con todas sus instalaciones de servicios comunitarios para 418 familias.

En el año 2000 tenía yo 65 años, limitación evidente que nunca será un obstáculo para terminar mi vida como empezó, comprometida con el futuro de los campesinos, experiencia y fortaleza, adquirida la una, conservada la otra por haber sido parte de aquel equipo humano y humanizado que impulso la Reforma Agraria en 1962.

La ingenuidad de creer que una ONG dirigida por eclesiásticos aseguraba el éxito del retorno aumentó mi entusiasmo que pude entregar durante los meses de diciembre de 1999 y enero, febrero y marzo del 2000 para colaborar en la organización de la comunidad desplazada que hiciera posible bajo mi coordinación técnica y con mi experiencia en la orientación de trabajos colectivos, de tal manera que fuera posible la construcción de los dos asentamientos aunando el trabajo de las familias desplazadas con los aportes del Estado.

Me convertí también en un desplazado. Ser separado de un sueño sin consideración alguna, pues aquel a quien se le conculcan sus derechos, cualquiera, el derecho de un campesino a la tierra que trabaja o al salario de un trabajador es un desplazado de la justicia.

Como pude prever que el retorno fracasaría por todo lo que conocí y objete a tiempo, puse en alerta al Estado hablándole claro a los representantes del Banco Agrario y de la Red de Solidaridad Social que hacían parte del Comité Operativo que controlaba todas las actividades y tomaba todas las decisiones, solicite investigaciones a la Fiscalía General de la Nación, a la Procuraduría y a la Contraloría General. Por mi parte entable una demanda contra Justicia y Paz que cursa en un juzgado de Turbo porque tuvo la desfachatez de negarme todos mis honorarios profesionales.

El sacudón suyo hizo viajar a Turbo a dos fiscales, allí se enteraron de mi demanda y supieron quien era mi apoderada, la Abogada Marta Isabel Mejía Arango, Visitada en sus oficinas en Medellín entrego a los investigadores abundante información documentada que los sorprendió.

A esta altura de mi largo diálogo con el Señor Presidente no puedo dejar de hacerle dos consideraciones:

Siendo Usted y yo de origen antioqueño, con padres que ejercían un poder que usted ha trasladado al ejercicio de la Presidencia de la República, poder con aureola de reverencia que anulaba toda posibilidad de discrepancia, con timidez me atrevo a decirle que no todas las ONG caben en el mismo saco, las hay de todos los matices ideológicos, las hay comprometidas de verdad con los derechos humanos y con un destino mejor para los pobres y otras, las menos, desdibujada su meta por el oportunismo y los intereses personales.

Reviva por favor el caso del Proyecto ALA 93-51, convenio suscrito entre la Comunidad Económica Europea y la Agencia Colombiana para la Cooperación Internacional –ACCI– para reubicar 2.400 familias en alto riesgo afectadas por el maremoto sucedido en Tumáco en 1979. En él participe en 1998 llevado por el Codirector Europeo, Roger Katan, quien al comprobar la corrupción acolitada por el Codirector Nacional, cuyo nombre por asco he olvidado, quiso poner en orden el proyecto solicitando una Auditoria Externa. Ese caso lo denuncie ante la Fiscalía, ante la Procuraduría y ante la Contraloría y allí también duerme mi denuncia plácidamente e igual tuve que colocar una demanda pues fui destituido ilegalmente por que mi presencia no dejaba robar más. Mayor fracaso y mayor corrupción que en el Cacarica merecen su atención.

Del Señor Presidente, con todo respeto,

RAMÓN EDUARDO AGUDELO MEJÍA

LA INDIGNIDAD DE CESAR GAVIRIA

Por: Ramón Eduardo Agudelo M.

Agosto 29 de 2004

Cuando un hombre se hace vocero de la dignidad humana como lo es hoy el Presidente Hugo Chavez todos los luchadores por la libertad, la esencia de la dignidad, nos sentimos representados.

Todos los colombianos saben de la indignidad de Cesar Gaviria pero la mayoría aleccionada, conociéndola, prefiere ignorarla.

¿ Como se comporto Cesar Gaviria como jefe de la campaña presidencial de Luis Carlos Galán que culminó con su asesinato en Soacha de manos de cartel de Pablo Escobar, con su inmediata candidatura, su elección como presidente de Colombia y el sometimiento de su gobierno a las exigencias del Cartel de Medellín?

¿ Como fue que llego a ser Secretario General de la Organización de los Estados Americanos – OEA?

Quien le haya seguido sus pasos oscuros, lo conozca un poco y haya comprendido su estilo evasivo y sutil para mentir y así sostenerse políticamente, con su ambigüedad y zigzagueo, tal como lo señalo contundentemente el Presidente Hugo Chavez, su único propósito, siendo un agente acucioso del Imperialismo , es crear confusiones políticas en el seno del sector de la población venezolana indecisa todavía frente al significado humanista de la Revolución Bolivariana y darle piso a los desesperados argumentos de la Coordinadora Democrática para seguir desconociendo el triunfo demoledor del NO a la Revocación del Mandato Presidencial de Hugo Chavez y para continuar abonando un ambiente de inestabilidad política del cual se beneficiaran todas las fuerzas antipopulares con el propósito de allanar el camino hacia una intervención imperialista.

Sigamos aprendiendo de Noam Chomsky al estudiar su libro Piratas y Emperadores.

Cuando los pueblos levantan la cabeza para gozar por sus propios medios de sus propios recursos, como ha sido el caso del pueblo Cubano, del pueblo nicaragüense y de muchos otros y ahora del pueblo venezolano, se constituyen en ejemplo y estímulo general que puede fomentar la agitación social y proponerse el cambio radical de sus condiciones de vida, se vuelven el objetivo militar del Terror Imperialista, el terror del emperador, que califican con cinismo de guerra preventiva, para acabar con el terror de los piratas como califican a los luchadores populares.

La indignidad de Cesar Gaviria le hace el juego a la intervención del Emperador en Venezuela para oponerse al camino tomado por el pueblo venezolano hacia la libertad que es el sentido profundo de la Revolución Bolivariana.

Chomsky dice que los que nos comprometemos con la verdad nos aplicamos a nosotros mismos las mismas normas que le aplicamos y exigimos a los demas y si somos rigurosos mas estrictamente, decir siempre la verdad así vaya contra nosotros mismos.

Si fuera venezolano seria un Laurentino que hubiera votado NO.

Ramón Eduardo Agudelo

Agosto 29 de 2004

ENCUENTRO DE EGRESADOS DE INGENIERIA CIVIL 2004

Ramon Eduardo Agudelo Mejia

2005-01-29

Queridísimos maestros del ayer, de hoy y de siempre Queridísimos alumnos de ayer, de hoy y de siempre.

La ingeniería Civil como ejercicio académico y como práctica de unos conocimientos recibidos en estas aulas, profesión casi siempre concebida como ese ingenio para solucionar las necesidades de progreso material de la sociedad, merece, resiste y requiere un intento de análisis humanista, ideológico, político y hasta filosófico, que es lo que yo trato en estas notas sobre la marcha de este encuentro, pero como consecuencia de mi meditada práctica profesional, trato de entregar a ustedes, en una apretada síntesis, que podría desarrollarse desde una cierta renovación de su enseñanza en la Universidad del Cauca.

Ser ingeniero implica algo más que saber dirigir una obra de Ingeniería. Hay que aprender a mirar el significado social de nuestra actividad. Ella incide como ninguna otra en la mejor calidad de vida de las comunidades. Unos pocos ejemplos son suficientes, construir un camino, un acueducto, un alcantarillado, un puesto de salud, una escuela y hasta una iglesia, si las hacemos para servir y por ello las construimos bien elevamos el sentido de nuestra profesión, elevamos su significado humano.

Si las hacemos para servirnos, para enriquecernos, las hacemos mal y causamos un deterioro incalculable en la vida de las comunidades más desprotegidas.

Estas consideraciones me llevaron a preguntarme, y ahora pregunto a todos ustedes, ¿vinimos a estas aulas para prepararnos y servirnos a nosotros mismos o para servir a la sociedad;?

La respuesta tendrá que ver con el futuro del país. Siendo el estado la mayor fuente de nuestro trabajo, habrá que decidir algún día en forma definitiva, si seremos, o funcionarios públicos, o servidores públicos, o profesionales de autoservicio, como en los modernos supermercados. Y es que es desde el estado desde donde más se puede servir con obras de progreso material para que alcanzar el objetivo de una vida digna para todos los habitantes.

El funcionario público apenas aprecia su propia solución, ser servidor público impone poner nuestra capacidad y esfuerzo en la meta de construir una sociedad equilibrada, equitativa, igualitaria, requisito para una paz estable que nos permita a todos vivir sin desasosiegos.

Y siendo el estado la caja fuerte mayor, el dinero que tiene la condición de ser la mercancía por excelencia, que tiene la perversa capacidad de unir los contrarios, hace aparecer feo, lo bello; lo vil, noble y sienta a los ladrones en el estrado de los sacerdotes; esa condición corruptora del estado, penetro nuestro ejercicio profesional y nos sentó al lado de nuestros senadores, para acolitarlos en su autoservicio público con lo cual nos hemos decidido por nuestro autoservicio profesional, enceguecidos por el interés personal y de espaldas a las soluciones sociales. E indiferentes a la crisis social que resulta de un acueducto sin agua, de un alcantarillado en contrapendiente, de una escuela sin terminar, de un camino que se destruye con el paso de una carretera y de una casa sin techo.

El permanente intento de algunos de ustedes, loable por lo demás, de cerrar las rendijas de las leyes de la contratación pública, el que hace la ley hace la trampa, para conseguir que todos tengamos igualdad de oportunidades de trabajo, es un idealismo, con el sentido de todo lo que se desea por fuera de la realidad. No son rendijas que quedaron por errores, son rendijas que se dejan deliberadamente para que por ellas entre a manos llenas la concentración de la contratación pública en poderosas firmas que acaparan, protegidas por los recovecos de las leyes, hasta la construcción de un andén.

Esas audaces denuncias que hizo ayer el ingeniero Luis Orlando Muñoz, corroboran este decir mío, centralismo en Bogotá para repartirse desde allá todos las obras, condicionamientos y exigencias insólitas, que tienen el indudable propósito de concentrar riquezas y oportunidades. Esa condición diabólica que solo reconoce la experiencia de los últimos años y una solvencia económica desmedida, echa por la borda todo un ejercicio profesional y coloca a los que no nos hemos enriquecido por amistad con senadores, en el campo de los desplazados por la violencia económica.

No recuerdo ahora que los proyectos de formación en nuestra época contemplaran la cátedra de la ética profesional. Con un juego de palabras, lo ético y lo estético tienen un profundo parentesco lingüístico, pero me he atrevido a conjeturar, que la belleza, que es lo que tiene que ver con lo estético, es la ética del espíritu, y sin ella toda actividad humana se degrada.

Los más antiguos de esta celebración, los de 45 y 50 años, salimos, formados más por el ejemplo que por los dictados de una cátedra sobre ética. La influencia silenciosa de nuestros maestros, nombro los míos, pero lo eran todos, Paulo Emilio Bravo, Guillermo Gómez Segura, Alejandro Gómez, Marco Tulio Ante, José Tomás Angulo, Guillermo Guevara y Fernández Mazorra con su gesto al caminar, con sus palabras al enseñar contagiaban transparencia que es esencial en lo ético.

Y los más jóvenes, que pasaron de ser alumnos a ser maestros, decisión con que contundentemente demostraban su contextura ética. No habremos de olvidar nunca a Omar Ballesteros, a Gilberto Rodríguez, a Luis Aramburo y a Roberto Ayerbe.

Por ellos aprendí a no sentirme nunca exalumno. Siempre hay que ser alumno y a todos nos es posible volvernos maestros, y no solamente, pasando en el aula del pupitre al estrado. Es también en el trasegar de nuestra vida profesional. Seguí siendo alumno del obrero, maestro de obra, del topógrafo, de los operadores de equipo, que sin ellos no hubiera sido capaz de ejercer esta profesión y maestro en el sentido de lo ético, en el respeto por sus conocimientos prácticos en el reconocimiento de sus ingresos laborales, pues las utilidades de un contrato deben ser para ellos y para uno.

Regresar a Popayán, a la Universidad del Cauca y a estos pasillos de la Facultad de Ingeniería, es una peregrinación, cuestión que significa retornar a nuestros origines.

La gran mayoría de nosotros no nació aquí, pero se transformo aquí y transformarse bajo el influjo de los maestros de aquí es un volver a nacer aquí.

Y no sólo los maestros del claustro de Santo Domingo. Aquí los maestros iban por las calles, nos topetabamos con Alvaro Pio Valencia, con el Tuerto Prado, con el Dr. Saa, con estudiantes que enseñaban como Manuel Cepeda Vargas y con rectores que desbordaban las 4 paredes de la Rectoría, Antonio José Lemos Guzmán y Reinaldo Muñoz Zambrano.

Aquí aprendimos el sentido del humanismo, del humanismo cristiano y del humanismo marxista, aparentemente antagónicos, que por el decir de algún pensador social, solo cuando sepamos conjugarlos saldremos del abismo humano en el que estamos sumidos.

Larga vida a la Universidad del Cauca. Con el desafío que trae un siglo nuevo que exige corregir autocriticamente los errores de siglos pasados para por lo menos mantenernos vivos, rectificación que empieza en las manos de los maestros.

Ramon Eduardo Agudelo Mejia

Ingeniero Promoción 1959

HECTOR ABAD GOMEZ

Por: Ramón Eduardo Agudelo

Abril 16 de 2009

SOMOS EL OLVIDO QUE SOMOS

A florecer las rosas madrugaron,

Y para envejecerse florecieron,

Cuna y sepulcro en un botón hallaron “

(Pedro Calderón de la Barca)

Es incompleto decir, me encontré en la vida con Héctor Abad Gómez, es más preciso afirmar, encontré en su vida gran parte de la mía y esta vida mía se completó con la vida de El.

Recorriendo caminos distintos buscándole un sentido a la vida en función de los demás, propósitos idénticos soñados y tratados de conseguir por senderos paralelos, esas líneas que nunca se juntan, que pueden parecer distintas, pero que en cada hito de su recorrido es el humanismo el que va conformándolas, rectas, curvas, sinuosas que se cruzan en puntos de identidad absoluta, que parece que se separan para tomar rumbos distintos, así las metas sigan siendo durante toda la vida las mismas, la plenitud y la felicidad de todos los seres humanos.

Las diferencias aparentes, si no se tiene esa capacidad de tolerancia que en El era esencial, si no se respeta al otro para que ensaye y practique otros métodos de actividad política que considere mas efectivos, o los únicos posibles, para realizar los mismos sueños como El lo hacia con tanta grandeza espiritual, han traído antagonismos que han postergado hasta hoy trágicamente, quién sabe hasta cuándo, la construcción de la hermosa convivencia social con la que El soñó y por la que luchó sin descanso con la ingenua sabiduría que se alcanza con una bondad sin sombras, por la cual se expone a morir antes que matar un ruiseñor para defenderse, y con tranquilo heroísmo, no aceptaba que los que lo iban a matar fueran combatidos y derrotados con las mismas armas.

Un hombre comprometido con la vida desde sus orígenes no podía sumarse a los que hemos creído que hay que suprimir a todos los que se oponen a la continuación de la vida, que es crear unas condiciones de existencia plena, sin necesidades, que son las que limitan la libertad y la elevación de todas las cualidades humanas hasta la perfección del ser humano.

Cuando supe de la existencia de Héctor Abad Gómez, un efluvio luminoso de su corazón penetró en mi vida cuando lo vi por primera vez y no tuve ninguna duda en decirme que lo conocí en el sentido absoluto de saber quién era y qué significaba para la lucha por construir una vida nueva entre nosotros.

Por seguir sus pasos no pude sustraerme al orgullo de saberme de su misma estirpe, Los Abad de La Oculta, Antonio Abad y Luisa Correa, hermana de mi abuela Doloritas Correa, la mamá de mi mamá, Doloritas Mejía Correa. Familias que se reconocieron y trataron con afecto entrañable, familias del suroeste antioqueño, Jericó y Jardín, que compartían las dichas de La Oculta y de su lago, las delicias de sus dulces elaborados con la toronja o la pamplemusa, la cidra con guayaba o piña, manjares especiales heredados de Las Abad y trasmitidos a nosotros pues Doloritas los hacía con gran pericia, gustos de cocina y mantel que identificaban y unían a nuestras familias.

Por estar metido en los laberintos de la clandestinidad por donde transitaban diferentes interpretaciones de la aplicación de las Teorías Marxistas, corrientes que tenían sus vaticanos, Moscú, Pekín, Tirana, La Habana, Hanoi, que intentaban aplicar aquí las enseñanzas de Lenin, de Stalin, de Mao, de Enver Hoxa, de Ho Chi Min, de Fidel y el Ché, todos olvidándonos de las fundamentales, una de ellas, la primordial, hay que partir del análisis concreto de la realidad social colombiana, de nuestra historia de “independencia”, del desenvolvimiento y características de las nuevas dependencias, de ser sin duda alguna, el patio trasero de la mayor potencia, con tantos ejemplos de revoluciones abortadas, de invasiones para apropiarse de territorios y para imponer sistemas de gobierno y dictadores, por muchos años hubo que soportar y controvertir en medio de discusiones muy agitadas posiciones muy radicales que descalificaban la actividad humanística de los defensores de los Derechos Humanos, que combatían la aplicación de la reforma agraria por considerarla que retardaba la revolución, hasta extremos delirantes, de mi se dijo que había que desconfiar de un funcionario que se comprometía hasta el fondo en la aplicación de una ley cuyos alcances eran, y ni siquiera eso fueron, un lenitivo muy tímido a la solución de los problemas del campo y del campesino, cuidado, decían, ese señor debe ser un infiltrado del imperialismo, y otros, algunos años después, desconocieron la validez de mis argumentos para considerar confiable a Héctor Abad Gómez en su compromiso con la revolución social, que es en última instancia el Humanismo que El encarnaba y practicaba, sólo porque alguno descubrió un cierto parecido mío con su rostro amable que podía delatar algún parentesco lejano.

Algunos años después cayó en mis manos un libro de Adam Shaff, El Humanismo Ecuménico, pensador marxista polaco, que concluyó, por su experiencia de muchos años de militancia y disidencia dentro del partido comunista polaco, que sólo cuando el humanismo marxista y el humanismo cristiano dejen de lado sus diferencias sobre lo metafísico, si el hombre es creación de dios o dios es creado por el ser inteligente, los seres sin inteligencia no necesitan de dios y dios también desaparecerá de la tierra cuando la especie humana desaparezca, y se decidan a poner en el centro de todas sus inquietudes y propuestas políticas el destino mejorado de la humanidad, construir el paraíso aquí entre todos, sin intervenciones ajenas, imperios o divinidades, entonces habremos tomado el camino correcto.

Allí estuvo en ese cruce y complemento de los humanismos Héctor Abad Gómez, y en ese libro de Shaff la hermosa premonición de Jorge Luís Borges, un libro es una cosa entre las cosas, un volumen perdido entre los volúmenes que pueblan el indiferente universo, hasta que da con su lector, con el hombre destinado a sus símbolos, que en los espacios de la literatura y de la poesía cada cual siente y sabe cual era la novela o el poema que lo conmovía, en el terreno de la filosofía política, que son los volúmenes de los maestros del socialismo, entre nosotros no han encontrado los hombres destinados a sus símbolos, cosa que es demostrada por este proceso revolucionario colombiano que todavía no encuentra el camino para resolver todas las necesidades del pueblo.

Nada se ha escrito nuevo desde hace siglos, algunos creen que lo fundamental lo dijeron los griegos y que los sueños de todos los hombres son los mismos desde los tiempos bíblicos y que por eso la poesía se repite, lo que hizo escribir a Fernando Pessoa que el poeta es un plagiador que simplemente recrea con estilos nuevos las penalidades y aspiraciones del alma humana.

Eso sucede con todos los hombres que han comprometido su vida para construir sociedades humanizadas que están postergadas en todos los rincones del mundo, hombres recordados en ese olvido definitivo que son, porque los pasos que dieron han sido desandados por sus empeñados sucesores que escudan en los recuerdos y en las celebraciones sus escondidos propósitos de utilizar el poder para fines diferentes, teñidos indeleblemente por ambiciones personales, que son las que hacen imposible la realización de los sueños de los antecesores, inmensos olvidados para siempre, pues de lo poco que alcanzaron a construir no queda piedra sobre piedra.

De los demás hombres que en este devenir infinito han pasado por la tierra, el olvido que han sido es lo que fueron, que no han aceptado nunca que ni siquiera pasajeros son, que se repiten casi iguales por los siglos de los siglos, tanto que los que actualmente van pasando no son capaces de decirse, somos el olvido que somos.

Guillermo Valencia escribió, el hombre es como el huevo, se vuelve serpiente en nido de dolor y en nido de amor será paloma, el nido de dolor es la miseria, el nido en donde nacen palomas es el que quiso construir Héctor Abad Gómez, prevenir la enfermedad desde los orígenes de la vida para que la muerte inevitable llegue con la naturalidad con que llega la vida.

Ramón Eduardo Agudelo Mejía

Abril 16 de 2009

Colombia: Muera Sansón con todos los filisteos

Ramón Eduardo Agudelo Mejia

Jueves 11 de febrero de 2010

Según la Biblia, Sansón fue un elegido de Dios, un nazareno, designado para dirigir al pueblo escogido, lleno de virtudes y de cualidades que aseguraban que el pueblo de Dios nunca se apartaría del camino celestial. Pero la concupiscencia y la lujuria debilitaron su carácter que lo condujo a la vida licenciosa. Tenía una fuerza muy poderosa que era un misterio.

Había combatido solo contra miles de filisteos con la quijada de un asno causándoles la muerte a todos. Se enamoró de una mujer filistea que descubrió que su poder estaba en su abundante cabellera. Recortó su cabello y le sacó los ojos. Se volvió el hazmerreír de los filisteos. Fue llevado a un templo que se sostenía por medio de dos fuertes columnas y entre ellas fue colocado como motivo de burlas y de escarnio del pueblo filisteo que copaba el templo. Nadie sospechó que las fuerzas que había recuperado fueran suficientes para derribar las dos columnas que sostenían el templo. Abrazado a las dos columnas al derribarlas exclamó, muera Sansón con todos los filisteos.

Esta leyenda de Sansón tiene una semejanza con la vida y la trayectoria de Álvaro Uribe Vélez. Escogido por el pueblo, que dicen que es la voz de Dios, para llevar hacia la felicidad al pueblo escogido que votó por Él, el inmenso clamor uribista, por sus cualidades humanas con las que se acabarían las corrupciones, la guerra, los grupos ilegales armados y se conseguiría la paz, y el desarrollo económico impulsado por la inversión extranjera y el tratado de libre comercio con la nación más poderosa de la historia haría posible la más equitativa distribución de la riqueza.

Alguna fuerza diabólica desvió al escogido del pueblo del camino de la felicidad. Después de estar casi 8 años al comando del estado, nada de lo que le prometió a los colombianos se ha cumplido. La lista de las desgracias sociales es interminable, la lista de los desgreños administrativos no tiene nombre y las columnas institucionales que sostenían el templo de la República de Colombia han sido demolidas, columnas separadas de los poderes legislativo, judicial y ejecutivo que Uribe ha querido condicionar para que todos sus propósitos se cumplan. Quedan reservas en la Corte Constitucional y en la Corte Suprema de Justicia que se han constituido en la esperanza de que Colombia regrese del borde del abismo.

No será posible que Uribe termine su vida política con el mismo valor con que Sansón terminó su misión divina y que se atreva a exclamar, muera Uribe con todos los uribistas, retirándose de su propósito de eternizarse en el poder presentándose por tercera vez a una elecciones presidenciales, o torciéndole todavía más el cuello a las normas legales promoviendo un golpe de estado similar al de Honduras que él apoyó desde el principio y adonde viajó para respaldar al nuevo presidente hondureño, cuyo poder no es más que el resultado de ese golpe militar.

Puede quedar la esperanza de que el pueblo colombiano derrote en las urnas un referendo ilegal, así llegue a ser declarado constitucional por la Corte Constitucional, o que lo derrote en las elecciones presidenciales si Uribe puede ser candidato por tercera vez, o se oponga a un golpe militar.

Será entonces el pueblo colombiano quien diga, muera Uribe con todos los uribistas, si quiere tomar su destino en sus propias manos.

Ramón Eduardo Agudelo Mejia

Jueves 11 de febrero de 2010

Publicado inicialmente en:

http://www.argenpress.info/2010/02/colombia-muera-sanson-con-todos-los.html

MEMORIA DE UNA GESTA POR CONCLUIR

ASOCIACIÓN NACIONAL DE USUARIOS CAMPESINOS (A.N.U.C)

Por: Ramón Eduardo Aguádelo M.

Febrero de 2011

Desde 1970 cuando la acción campesina recuperó con centenares de invasiones más tierra que la acción legal del Incora, la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (A.N.U.C) quedó en la mira de las fuerzas retardatarias terratenientes. Primero, con la división. Una vez debilitada, el paramilitarismo, el narcotráfico y el poder, despojan de la tierra al campesinado. Agudizan su desplazamiento y crean las condiciones para que una reforma agraria tenga más obstáculos, sea más difícil que nunca.

Antes del 1962 que vio surgir la (A.N.U.C), las organizaciones con dominio conservador y liberal contrarias a una reforma agraria, asumían como esperanza para los sin tierra, los programas de colonización como destino natural de sus vidas: ir a morir a las selvas más apartadas del país. Con ausencia de voceros campesinos, la Ley 135 de reforma agraria del 13 de diciembre de 1961 se logró aprobar después de largas discusiones entre los dirigentes del partido liberal y del partido conservador, que acordaron el Frente Nacional para “acabar” con la violencia que ellos mismos desataron contra el pueblo, e imponer la impunidad sobre los 300.000 asesinatos cometidos desde el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán.

Luego, tras la autorización para organizarse en la (A.N.U.C), que provino de Lleras Restrepo en 1963, desde un primer momento, los campesinos tuvieron que enfrentar, entre otros, a los terratenientes propietarios de los ingenios azucareros del Valle del Cauca. Y ante el prolongado papeleo de adquisición de tierras, en especial en la Costa Atlántica, la acción campesina recuperó más propiedades privadas que el Incora.

Sin duda, no les da espera, a quienes tienen la necesidad inmediata de la tierra para vivir. Sin embargo, insensibles, las organizaciones campesinas existentes en la década de 1960 eran dirigidas por el partido conservador y por la jerarquía eclesiástica, y los campesinos recibían la orientación política a través de Radio Sutatenza. El partido conservador tenía en el campo su mayor respaldo político. Fanal, organización agraria nacional que era la más representativa, en ningún momento dio muestras a favor de que en alguna forma fuera afectada la propiedad privada sobre la tenencia de la tierra, incluso y a pesar de que la ley no estableciera la expropiación sin indemnización.

Dada esta influencia, y sólo un ejemplo, en 1965 durante la ejecución de los programas de reforma agraria entre Montería y Cereté, hubo campesinos negados a recibir su Unidad Agrícola Familiar por lealtad al propietario que era un “gran patrón”. Que al amanecer llevaba a su mujer a parir en Montería. Y hubo campesinos que no aceptaban conformar una cooperativa agrícola con fundamento en la propiedad colectiva de la tierra.

REVOLUCIONES Y LUCHA POR LA TIERRA EN EL CONTINENTE

Con los antecedentes de Emiliano Zapata y la Revolución mexicana que en mayo de 1910 recuperó por la fuerza las tierras de Villa de Ayala, y dos décadas después del presidente Lázaro Cárdenas que armó a los campesinos para su reclamo, como también, de la revolución campesina-minera en Bolivia de 1952 y las medidas en 1954 contra la United Fruit Company de Jacobo Arbenz en Guatemala, que costó una invasión con apoyo estadounidense para derrocarlo, y tras la revolución cubana, todos los gobernantes de América Latina bajo la imposición colonial imperialista aprobaron a las carreras sus leyes de ‘reforma agraria’.

Demagogia aparte, y como parte de la Alianza para el Progreso, fueron unos conatos marcados por los acuerdos entre políticos latifundistas con asiento en los congresos, sin más que una tímida afectación sobre la propiedad rural concentrada en pocas manos. Ninguna ley definió la expropiación sin indemnización. Toda propiedad debía pagarla y adquirirla el estado. Un trámite imposible, pues ningún estado tiene la capacidad económica de comprar toda la tierra para entregarla en forma inmediata a los campesinos, cuando de verdad el propósito es construir una sociedad justa, equilibrada. Sociedad en la cual, «la tierra sea de quien la trabaja» y la producción de alimentos y de materias primas pueda ser planificada y la paz recuperada.

¿CÓMO SURGIÓ LA (A.N.U.C)?

Como la política encarna en gobierno, poder y presidentes, la Ley dio tumbos en 1962 con Guillermo León Valencia, enemigo de la reforma, en 1964 con Carlos Lleras Restrepo impulsor principal de la ley 135 y en 1970 con Misael Pastrana Borrero, enemigo de la reforma. Por tanto, no es extraño el resultado, el fracaso total de la reforma Agraria en Colombia. Los intereses de la alternación en el poder, determinaron qué importancia y qué urgencia daban a la ejecución de una reforma agraria, qué apoyo y qué eficacia podía recibir el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria, Incora.

Previo a la aprobación de la ley 135, la ausencia del campesinado fue notoria, casi inexistente, en las discusiones políticas entre los más connotados dirigentes de los partidos. Asimismo, durante los primeros años de su ejecución entre 1962 y 1966, además de todas las trabas que tuvo el Incora para aplicarla, provenientes del sector latifundista y de los senadores y representantes que defendían la propiedad privada sobre la tierra en manos de unos pocos.

Bajo un entorno de legitimación para los liberales, Carlos Lleras Restrepo como presidente de Colombia olió que la reforma agraria institucional no avanzaría sin el respaldo político de una fuerte organización campesina. Sin tardar, decretó su organización dentro de la cual se podían sumar los Usuarios de las entidades públicas relacionadas con el sector rural, el Incora en primer término, la Caja de Crédito Agrario, el Ica, el Inderena. Fue una tarea que el Incora emprendió en solitario, con sus funcionarios de las Direcciones Regionales de Reforma Agraria regados por el país.

En pocos años, el poder y la influencia política de la (A.N.U.C) creció vertiginosamente y como la ley les permitía ser miembros de las Juntas Directivas de la entidades del Estado responsables del sector rural, su influencia pudo incidir en la reforma agraria, en el crédito, en el mercadeo, en las Cooperativas Agrícolas, en las políticas ambientales y en la participación electoral. Fue paradigmático que el primer gobernador elegido por votación popular campesina fuera Apolinar Díaz Callejas, además primer gobernador del Departamento de Sucre. Carlos Lleras Restrepo fue elegido Presidente de la República en 1966 por una voluminosa votación campesina.

La presencia de los dirigentes de la (A.N.U.C) en las juntas directivas amplió el conocimiento político de los campesinos. En su nuevo lugar, pudieron ver cómo los miembros de esas juntas –representantes de los intereses contrarios a los intereses del campesinado– se oponían a la reforma agraria y a toda decisión encaminada al desarrollo económico del sector rural y al intento de que la tierra fuera de quien la trabaja. Así, dedujeron que la reforma agraria por medios legales era un propósito imposible.

LOS CAMPESINOS NO TUVIERON OTRA QUE SU ACCIÓN DIRECTA

La invasión de tierras fue el acto político revolucionario que guardadas proporciones podría significar síntomas de la influencia de la revolución agraria cubana y tuvo como consecuencia la división de la (A.N.U.C) entre sectores campesinos que todavía creían en la acción del Incora y sectores campesinos que comprendieron que sólo la acción directa de la organización campesina podría ejecutar una verdadera y acelerada reforma agraria.

En este marco, llegó el año de 1970, durante el cual se inició el desmonte del Incora y se agudizó la división de la (A.N.U.C). No es para olvidar, que unas elecciones presidenciales signadas por el fraude electoral llevaron a la presidencia a Misael Pastrana Borrero reconocido enemigo de la reforma agraria y de la organización campesina. Fueron dos hechos que mostraron de inmediato cuáles eran sus verdaderas intenciones políticas para revertir los tímidos avances de la reforma agraria y matar en sus orígenes la radicalización de las luchas campesinas.

Pastrana padre impulsó el Pacto de Chicoral, un conciliábulo de terratenientes y políticos enemigos de la reforma agraria del cual salieron propuestas para debilitar más la ley 135 de 1961 y agudizar la división de la (A.N.U.C) que había mostrado sus intenciones de comprometerse en el impulso de una reforma agraria radical durante las deliberaciones del Tercer Congreso de Usuarios Campesinos realizado en Bogotá en medio de las mayores medidas de seguridad represiva. Otra vez, con la herramienta de dividir para reinar y desde el Estado se fortaleció la (A.N.U.C)-Línea Armenia de pura extracción conservadora y se combatió la (A.N.U.C)-Línea Sincelejo, pues en esta capital se había realizado un congreso campesino que denunció ante el país las intenciones del Estado de dejar que el paso del tiempo diluyera la necesidad de una reforma agraria y debilitara hasta su desaparición todo intento de la organización campesina para conseguir la tierra para quien la trabaja.

Los gobiernos posteriores al de Misael Pastrana desconocieron la necesidad de una reforma agraria y apenas ahora, ante la crisis alimentaria, ante la agudización de la violencia en las ciudades, el actual gobierno presentó al Congreso de la República una iniciativa legislativa con la que pretende la recuperación de una parte de las tierras despojadas a los campesinos, las comunidades negras y los resguardos indígenas, tierras en manos de sectores violentos de extrema derecha que harán todo para no entregarlas. Así lo indican los hechos, Colombia sabe que han sido asesinados dirigentes campesinos organizados para recuperarlas. Algunas hectáreas de tierra retornarán a sus verdaderos propietarios, pero el tema de la reforma agraria sigue aplazado. Así vuelve el refrán de que “el que tiene tierras tiene guerras”.

RAMÓN EDUARDO AGUDELO M.

Febrero de 2011

RAMÓN EDUARDO AGUDELO: -Parece que no es posible vivir sin soñar cosas posibles para entregar la vida a la realización de esos sueños-

«Prosigue la noche… y un hombre solo sigue mirando la noche acompañada,

y finalmente ese hombre se ha dormido,

pensando que es otra estrella»

Hoy 19 de noviembre de 2017 hemos sabido que nuestro compañero de siempre, Ramón Eduardo Agudelo, se ha ido. El sepelio se realizó el día de hoy.

De él podemos afirmar que es de esos seres únicos, con una limpieza ideológica incapaz de ser emulada por la gran mayoría de aquellos que le rodeó.

Siempre fue un marxista y tuvo claro los costos de serlo: la soledad, el autoexilio, la vida modesta.

Fue el fundador de los «Cuadernos de Reencuentro» y la sola existencia de esta publicación es un homenaje a ese gran hombre.

En febrero de 2015 se publicó uno de sus artículos que define muy bien el talante de Ramón Eduardo.

LAS ILUSIONES QUE TERMINAN EN DESILUSIONES

Por Ramón Eduardo Agudelo, «Cuadernos de Reencuentro»

“Me dan más pena los que sueñan lo probable, lo legítimo y lo próximo, que los que devanean sobre lo remotísimo y extraño. Los que sueñan en demasía, o son locos y creen en lo que sueñan y son felices, o son simples devaneadores para quienes el devaneo es una música del alma que los arrulla sin decirles nada. Pero el que sueña lo posible tiene la posibilidad real de la verdadera desilusión. No me puede pesar mucho el haber dejado de ser el emperador romano, pero puede dolerme no haberle hablado nunca a la costurera que, hacia las nueve, vuelve siempre la esquina que queda a la derecha. El sueño que nos promete lo imposible ya en eso mismo de él nos priva, pero el sueño que nos promete lo posible se entromete con la propia vida y delega en ella su solución. Uno vive exclusivo e independiente, el otro sometido a las contingencias de lo que acontece. Por eso amo los paisajes imposibles, por eso amo a las amantes imaginadas porque les resulta imposible la sonrisa falsa, el fraude del cariño, la astucia de las caricias. Nunca nos abandonan, ni nos dejan de cualquier manera“  (Fernando Pessoa, Libro del Desasosiego)

Parece que no es posible vivir sin soñar cosas posibles para entregar la vida a la realización de esos sueños, sueños que crean las motivaciones para vivir pues si no hay motivaciones para vivir, la vida no tendría ningún sentido o menos sentido del que la propia vida tiene. Son muchos los sueños posibles que los hombres tienen. Unos sueñan con la riqueza y la consiguen de cualquier manera, tal la pasión que la ambición de riqueza invade el alma. Otros sueñan con el poder y lo buscan sin descanso, una lucha inclemente que les absorbe la vida. No les importa que el grado de poder que ambicionaron no lo consigan. Se consuelan buscando un poder menor. Aunque no tuvieron el sueño de ser emperadores romanos realizan sus sueños alcanzando la alcaldía de su pueblo. Otros sueñan con la fama y con la gloria que si no las alcanzan vivos sueñan que después de muertos serán reconocidos y por eso mueren ilusionados. Otros creen en sueños que consideran posibles de alcanzar después de muertos, esos seres que se creen inmortales, que conseguirán en otra vida la plenitud que la vida en la tierra les negó o que no pudieron conseguir por dejar en las manos divinas la realización de sus sueños. Estos seres parecen ser los únicos seres felices, aman las desgracias y las penas, la miseria y las privaciones que los hacen merecedores de la plenitud eterna.

Pero hay otros soñadores que dedicaron su vida a la realización de sus sueños. Soñadores que no vinieron al mundo para contemplarlo, extraños seres que vinieron al mundo para transformarlo, y que creyeron que esa transformación era posible en el transcurso de su propia vida. Un mundo que ha venido transformándose para ser peor todos los días y que los soñadores de un mundo mejor no han logrado detener. Es posible que eso de transformar el mundo no haya sido precisado. El mundo físico, la tierra y todo el universo. El mundo que gira alrededor del ser humano, de ese ser inacabado que apareció en la tierra por la evolución de la materia, que ha venido, con el transcurso de muchísimos siglos, no los contados hasta ahora, sino de esos tiempos que se pierden en el pasado inconmensurable, “ Hondo es el pozo del pasado, es más, podríamos llamarlo insondable “ como inicia Thomas Mann su hermoso libro, José y sus Hermanos, creando unas culturas, unas formas de convivencia, unas organizaciones sociales para la creación de la riqueza, unas formas de repartirla entre los que fueron apareciendo como poderosos dueños del poder y del trabajo de los demás, que la historia conocida ha llamado civilizaciones con las connotaciones que esta palabra marca como lo mejor en su momento, muy relacionada con el modernismo que estima lo de hoy como lo más avanzado y por lo tanto fue moderno en su tiempo el esclavismo, el feudalismo en su momento y hoy el capitalismo, procesos históricos que han sido considerados un avance civilizado, etapas históricas que se disputan el largo proceso de la degradación del ser humano, ninguna superada en su esencia pues ahora podemos hablar de la esclavitud del trabajo asalariado.

No haber definido cual es el mundo que los soñadores pretendieron transformar por haberlo creído posible, un sueño que creímos que estaba a la vuelta de la esquina o como otros dijeron, pasajeros de la revolución favor pasar a bordo, revolución que no transforma el mundo actual sino que construye uno nuevo, ha sido el motivo de las grandes desilusiones. Los soñadores que lucharon por acabar con el esclavismo no fueron capaces de prever con anticipación que el feudalismo que lo fue reemplazando sería una sociedad más injusta.Siglos después los revolucionarios que asaltaron La Bastilla y decapitaron a los reyes no fueron capaces de imaginarse que la burguesía revolucionaria que despojó de la propiedad de la tierra a las coronas europeas, transformadas en imperios coloniales, irían construyendo con la revolución industrial y el comercio mundial, el sistema capitalista cuya fase superior el imperialismo invadiría el mundo y se apropiaría de las riquezas y del trabajo asalariado de todo el universo, todo conocido desde fines el siglo XV con el descubrimiento de América y todo dominado, explotado y sojuzgado.

A principios del siglo XX otros soñadores que venían del siglo XIX que estudiaron el proceso de todas las civilizaciones y de todas las organizaciones sociales que habían sido construidas alrededor del poder, creyeron posible una nueva , última y definitiva organización social que trajera la paz al mundo y la felicidad al mundo de los hombres.

Movimientos políticos inspirados en la paz del mundo y en la felicidad de todos los hombres, dirigidos por los nuevos soñadores, intentaron alrededor de concepciones nuevas, llevar a la humanidad a compartir todos los bienes terrenales para que no existieran los desterrados de la tierra, ni los privados de lo más necesario, ni los alejados de la cultura, ni los carentes de un techo, ni los desocupados, ni los marginados por su raza o por su pobreza.

Muchos de estos soñadores ya han muerto y nadie sabe cómo fue su muerte ante la evidencia de que sus sueños no se realizaron, ni si su lucidez más poderosa que sus sueños les dejó comprender que esos sueños son irrealizables, sueños imposibles que hubieran podido liberarlos de la desilusión.

Ramón Eduardo Agudelo, «Cuadernos de Reencuentro»

LAS ILUSIONES QUE TERMINAN EN DESILUSIONES

Ramón Eduardo Agudelo, «Cuadernos de Reencuentro»

“Me dan más pena los que sueñan lo probable, lo legítimo y lo próximo, que los que devanean sobre lo remotísimo y extraño. Los que sueñan en demasía, o son locos y creen en lo que sueñan y son felices, o son simples devaneadores para quienes el devaneo es una música del alma que los arrulla sin decirles nada. Pero el que sueña lo posible tiene la posibilidad real de la verdadera desilusión. No me puede pesar mucho el haber dejado de ser el emperador romano, pero puede dolerme no haberle hablado nunca a la costurera que, hacia las nueve, vuelve siempre la esquina que queda a la derecha. El sueño que nos promete lo imposible ya en eso mismo de él nos priva, pero el sueño que nos promete lo posible se entromete con la propia vida y delega en ella su solución. Uno vive exclusivo e independiente, el otro sometido a las contingencias de lo que acontece. Por eso amo los paisajes imposibles, por eso amo a las amantes imaginadas porque les resulta imposible la sonrisa falsa, el fraude del cariño, la astucia de las caricias. Nunca nos abandonan, ni nos dejan de cualquier manera“

Fernando Pessoa, Libro del Desasosiego

Parece que no es posible vivir sin soñar cosas posibles para entregar la vida a la realización de esos sueños, sueños que crean las motivaciones para vivir pues si no hay motivaciones para vivir, la vida no tendría ningún sentido o menos sentido del que la propia vida tiene. Son muchos los sueños posibles que los hombres tienen. Unos sueñan con la riqueza y la consiguen de cualquier manera, tal la pasión que la ambición de riqueza invade el alma. Otros sueñan con el poder y lo buscan sin descanso, una lucha inclemente que les absorbe la vida. No les importa que el grado de poder que ambicionaron no lo consigan. Se consuelan buscando un poder menor. Aunque no tuvieron el sueño de ser emperadores romanos realizan sus sueños alcanzando la alcaldía de su pueblo. Otros sueñan con la fama y con la gloria que si no las alcanzan vivos sueñan que después de muertos serán reconocidos y por eso mueren ilusionados. Otros creen en sueños que consideran posibles de alcanzar después de muertos, esos seres que se creen inmortales, que conseguirán en otra vida la plenitud que la vida en la tierra les negó o que no pudieron conseguir por dejar en las manos divinas la realización de sus sueños. Estos seres parecen ser los únicos seres felices, aman las desgracias y las penas, la miseria y las privaciones que los hacen merecedores de la plenitud eterna.

Pero hay otros soñadores que dedicaron su vida a la realización de sus sueños. Soñadores que no vinieron al mundo para contemplarlo, extraños seres que vinieron al mundo para transformarlo, y que creyeron que esa transformación era posible en el transcurso de su propia vida. Un mundo que ha venido transformándose para ser peor todos los días y que los soñadores de un mundo mejor no han logrado detener. Es posible que eso de transformar el mundo no haya sido precisado. El mundo físico, la tierra y todo el universo. El mundo que gira alrededor del ser humano, de ese ser inacabado que apareció en la tierra por la evolución de la materia, que ha venido, con el transcurso de muchísimos siglos, no los contados hasta ahora, sino de esos tiempos que se pierden en el pasado inconmensurable, “ Hondo es el pozo del pasado, es más, podríamos llamarlo insondable “ como inicia Thomas Mann su hermoso libro, José y sus Hermanos, creando unas culturas, unas formas de convivencia, unas organizaciones sociales para la creación de la riqueza, unas formas de repartirla entre los que fueron apareciendo como poderosos dueños del poder y del trabajo de los demás, que la historia conocida ha llamado civilizaciones con las connotaciones que esta palabra marca como lo mejor en su momento, muy relacionada con el modernismo que estima lo de hoy como lo más avanzado y por lo tanto fue moderno en su tiempo el esclavismo, el feudalismo en su momento y hoy el capitalismo, procesos históricos que han sido considerados un avance civilizado, etapas históricas que se disputan el largo proceso de la degradación del ser humano, ninguna superada en su esencia pues ahora podemos hablar de la esclavitud del trabajo asalariado.

No haber definido cual es el mundo que los soñadores pretendieron transformar por haberlo creído posible, un sueño que creímos que estaba a la vuelta de la esquina o como otros dijeron, pasajeros de la revolución favor pasar a bordo, revolución que no transforma el mundo actual sino que construye uno nuevo, ha sido el motivo de las grandes desilusiones. Los soñadores que lucharon por acabar con el esclavismo no fueron capaces de prever con anticipación que el feudalismo que lo fue reemplazando sería una sociedad más injusta.Siglos después los revolucionarios que asaltaron La Bastilla y decapitaron a los reyes no fueron capaces de imaginarse que la burguesía revolucionaria que despojó de la propiedad de la tierra a las coronas europeas, transformadas en imperios coloniales, irían construyendo con la revolución industrial y el comercio mundial, el sistema capitalista cuya fase superior el imperialismo invadiría el mundo y se apropiaría de las riquezas y del trabajo asalariado de todo el universo, todo conocido desde fines el siglo XV con el descubrimiento de América y todo dominado, explotado y sojuzgado.

A principios del siglo XX otros soñadores que venían del siglo XIX que estudiaron el proceso de todas las civilizaciones y de todas las organizaciones sociales que habían sido construidas alrededor del poder, creyeron posible una nueva , última y definitiva organización social que trajera la paz al mundo y la felicidad al mundo de los hombres.

Movimientos políticos inspirados en la paz del mundo y en la felicidad de todos los hombres, dirigidos por los nuevos soñadores, intentaron alrededor de concepciones nuevas, llevar a la humanidad a compartir todos los bienes terrenales para que no existieran los desterrados de la tierra, ni los privados de lo más necesario, ni los alejados de la cultura, ni los carentes de un techo, ni los desocupados, ni los marginados por su raza o por su pobreza.

Muchos de estos soñadores ya han muerto y nadie sabe cómo fue su muerte ante la evidencia de que sus sueños no se realizaron, ni si su lucidez más poderosa que sus sueños les dejó comprender que esos sueños son irrealizables, sueños imposibles que hubieran podido liberarlos de la desilusión.

Ramón Eduardo Agudelo, «Cuadernos de Reencuentro»