Archivo mensual: octubre 2014

“Al lado del camino”

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Economía mundial, al borde de la crisis

El petróleo en picada, el dólar disparado, las bolsas en crisis, el ébola y las guerras tienen al mundo económico con los pelos de punta

REVISTA SEMANA

| 2014/10/18

Después de la caída de las acciones al inicio de semana pasada, el viernes los mer-cados corrigieron con alzas. Los inversionistas esperan que la FED aplace el final de su programa de estímulo. A pesar de que las compañías obtienen ganancias, las acciones han caído, lo que muestra que el mercado reacciona a otros temores. Foto: A.P.

Como no se veía hace mucho tiempo, la angustia se apoderó de los mercados financieros del mundo. La semana pasada, las principales bolsas del planeta cayeron como castillo de naipes, contagiadas de un miedo creciente al deterioro de la economía global.

Como dijo el diario The Wall Street Journal, los mercados globales están viviendo jornadas no aptas para cardiacos. El pasado miércoles fue el día más negro para Wall Street desde 2011. El índice S&P 500, que agrupa a las mayores empresas que cotizan en Estados Unidos, borró de un plumazo las ganancias del año. Pero también las bolsas de París, Londres, Fráncfort, Madrid, Lisboa, Atenas y Milán, tuvieron grandes pérdidas en la peor semana del año. El sacudón también se sintió en las bolsas asiáticas y latinoamericanas que se descolgaron fuertemente. El viernes hubo un respiro, pero lo sucedido durante la semana no fue una tormenta pasajera. Los capitales, siempre nerviosos, han buscado refugio en lugares seguros como los bonos del Tesoro de Estados Unidos a donde han migrado en masa los inversionistas en los últimos tiempos. Esto ha afectado los mercados emergentes, y ha devaluado las monedas frente al dólar. En Colombia, por ejemplo, la moneda norteamericana llegó a 2.070 pesos, un precio que no se veía hace más de cinco años.

Como si lo anterior fuera poco, el petróleo sigue cuesta abajo. Cuando se pensaría que las guerras en Oriente Medio y la sangrienta expansión de Estado Islámico presionarían los precios al alza, la cotización del barril de crudo en Nueva York sigue bajando y llegó a los 80 dólares, y acumula una pérdida del 24 por ciento menos del valor que tenía hace apenas tres meses.

Hay gran confusión, inclusive entre los expertos. Y es difícil atribuirle toda esta convulsión a factores tradicionales. La coyuntura mundial está siendo atenazada por una combinación de factores económicos, geopolíticos y psicológicos.

La particularidad de la actual crisis es que se está profundizando a pesar de que Estados Unidos, que es en el fondo el principal motor de la economía mundial, está funcionando. El origen del problema está en Europa y tiene que ver con el advenimiento de una nueva recesión en el continente que los dirigentes no han podido neutralizar. El segundo, con las tensiones geopolíticas en el mundo, en especial el ánimo expansionista ruso en Ucrania y las guerras del Medio Oriente. Y el tercero, con el creciente pánico que ha provocado el virus del ébola y la incapacidad que están mostrando los gobiernos para contenerlo.

En cuanto al factor eminentemente económico, las perspectivas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial han sido revisadas a la baja. El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó sus previsiones para la economía global, tanto en 2014 como para 2015. Según el organismo, la recuperación mundial va a un ritmo ligeramente más débil que el previsto en abril pasado, porque han aumentado los riesgos financieros y geopolíticos.

La mayor preocupación se centra en la zona euro, cuyos resultados han sido decepcionantes. Muchos expertos temen por una tercera recesión en esta parte de Europa. Quienes pensaban que la crisis europea ya había pasado, se equivocan. Las señales que llevan a este pesimismo son varias. Una, el frenazo que presenta Alemania, la locomotora de ese continente. Entre abril y junio, el PIB de la mayor economía de la eurozona se contrajo 0,2 por ciento. La producción industrial se desplomó 4 por ciento, la caída más grande en más de cinco años. Los mercados habían pronosticado un descenso del 1,5 por ciento, lo cual generó un temor por una posible recesión. El gobierno de Angela Merkel redujo sus previsiones de crecimiento para el próximo año a 1,3 por ciento.

Otra señal que hace temer por una posible recesión en el bloque del euro, es lo que sucede con Francia, la segunda potencia de esta zona. Su economía está completamente estancada. Lleva dos trimestres consecutivos de crecimiento cero. Los analistas son muy pesimistas sobre un repunte porque el país tiene pendiente un ajuste fuerte, que supondrá una menor demanda y por lo tanto, en el corto plazo, no hay expectativas positivas de crecimiento.

A las malas noticias económicas de Francia y Alemania se suma la situación de Italia, la tercera economía de la zona euro, que se encuentra extremadamente débil. El primer ministro italiano Matteo Renzi no ha logrado sacar adelante muchas de las reformas que tiene que hacer por la fuerte división que hay en el Parlamento, lo que ha bloqueado las iniciativas del gobierno. Para muchos analistas, Italia prácticamente acumula su tercera recesión durante la crisis que sacude a la eurozona. Solo tuvo un trimestre bueno el año pasado.

En general en el Viejo Continente hay desconfianza de sus ciudadanos por la recuperación y por el futuro. Y esa sensación de desesperanza en la sociedad ha sido también un factor pues las economías se mueven en gran medida por las expectativas de la gente.

Ahora bien, mientras la economía global trata de reponerse, así sea lentamente, las tensiones geopolíticas, deterioradas en las últimas semanas, enfrían las posibilidades de una recuperación a corto plazo.

Hace varias semanas, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, había reconocido que la inestabilidad geopolítica en el mundo, tendría un gran impacto en la recuperación económica de la eurozona. “Los riesgos geopolíticos son más altos que hace unos meses”, dijo.

El viernes pasado, el presidente ruso, Vladímir Putin, amenazó en Belgrado con reducir el suministro de gas natural a Europa en caso de que Ucrania desvíe el flujo para su consumo interno desde los gasoductos de tránsito por su territorio. Y no son solo amenazas, el pasado 16 de junio, Rusia cortó el flujo de gas hacia Ucrania y durante algunos meses de invierno de 2006, 2008 y 2009 se produjeron las conocidas como “guerras del gas” con corte de suministro. Si esto llegara a darse nuevamente, tendría efectos muy negativos sobre la recuperación de la zona.

Sobre todo porque por el sistema de gasoductos de Ucrania pasa cerca del 80 por ciento de las exportaciones de gas natural ruso con destino a la Unión Europea. Es decir, esto hace a los 28 países de la zona vulnerables a las crisis entre Kiev y Moscú.

En este coctel de preocupaciones, la brusca caída de los precios del petróleo les está quitando el sueño a muchos países, especialmente a los más dependientes de esta materia prima. Los precios del crudo van en picada por la combinación de sobreoferta mundial y demanda que no crece al mismo ritmo. El estancamiento en la zona euro y la desaceleración de China, unidos a una mayor producción de Estados Unidos de la llamada fracturación hidráulica tienen deprimidos los precios del oro negro.

Según la Agencia Internacional de Energía la demanda de petróleo durante en 2014 crecerá a su menor nivel en cinco años. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) que controla cerca de una tercera parte del suministro de crudo en el mundo no está dispuesta a reducir su producción. Tampoco lo está Arabia Saudita que no quiere perder su cuota de mercado, a pesar de que ello supone menores precios. Igual posición tiene Irán.

Las consecuencias económicas de la caída del precio del petróleo repercutirán en los países productores como Rusia, Irán y Venezuela que tienen sus presupuestos basados en niveles más altos del precio del crudo. Colombia no se escapa de esta coyuntura. La disminución de la llamada renta petrolera -por precio y baja producción- es el principal factor que está agregando incertidumbre a la economía colombiana.

Pero, como si no fueran suficientes los anteriores problemas, ha aparecido en escena un elemento más: el ébola. Aunque suena prematuro asociar a esta enfermedad con la salud de la economía mundial, los efectos psicológicos ya se sienten. La perspectiva de una pandemia mundial es un asunto que puede afectar a sectores del mercado de valores, pero tiene un componente adicional relacionado con la confianza. Las acciones de las aerolíneas se desplomaron, cuando se conoció que la segunda enfermera de Texas fue diagnosticada con el virus. Las acciones de United Continental cayeron 1,4 por ciento y las de Delta Air Lines 2,1 por ciento. El pánico de un contagio mundial está golpeando la confianza de todos los agentes de la economía y en los gobiernos que no parecen capaces de enfrentar el virus.

¿Hay forma de contener estos vientos huracanados que vienen desde distintos frentes? No parece fácil dada la evidente crisis de liderazgo político que está viviendo el mundo en la actualidad. La crisis de 2008 mostró que las grandes potencias no estaban en capacidad de corregir el rumbo de la economía.

Por ahora, Estados Unidos tiene el voto de confianza porque presenta mejores perspectivas de crecimiento. Aunque es favorable para muchos países, como Colombia, que dependen principalmente de ese mercado, mientras subsistan tantas preocupaciones en el mundo, lo más probable es que el nerviosismo y la desconfianza sigan dominando la economía.

Nervios a la colombiana

Cómo se puede afectar la economía y las finanzas del Estado colombiano con un dólar caro y un petróleo barato.

La turbulencia internacional se ha sentido en el mercado local con movimientos bruscos en las acciones, el petróleo y el dólar.

La mayor preocupación se centra en la caída del precio del petróleo, por el impacto que tiene sobre las finanzas públicas. Para el director de Fedesarrollo, Leonardo Villar, era un riesgo anunciado. Un petróleo por debajo de 85 dólares el barril abre más el hueco que el gobierno está tratando de llenar con la reforma tributaria.

Las cifras son contundentes. Por cada dólar que caiga el precio del crudo –durante un periodo de un año– el país deja de recibir ingresos por 400.000 millones de pesos. Como dice Villar, si se tiene en cuenta que en el último mes la cotización ha caído 20 dólares, la Nación recibiría alrededor de 8 billones de pesos menos, obviamente de sostenerse la caída. Aunque la devaluación del peso ayuda, pues significa que por los dólares se reciben más pesos, no alcanza a compensar todo lo que se deja de recibir por el desplome del crudo. Según el director de Fedesarrollo, en neto el golpe para las finanzas públicas sería de unos 4,5 billones de pesos. Para dar una idea, eso significa que se tendría que acudir a otra reforma tributaria.

Es muy difícil predecir el rumbo que tomará la cotización del petróleo. Los expertos ya se han equivocado, pues hace dos meses no esperaban que pudiera bajar de los 85 dólares, y la semana pasada pisó los 80 dólares.

El panorama por la debilidad en la renta petrolera es crítica. El gobierno hizo sus cuentas para el presupuesto de 2014 basadas en 97 dólares el barril y de 98 dólares para 2015. Según el ministro de Minas, Tomás González, el presupuesto para regalías el próximo año está calculado en petróleo a 87 dólares, es decir, con el nivel actual ya empezaron los problemas.

El golpe también se siente en los dividendos que recibe el gobierno por ser accionista mayoritario de Ecopetrol. Según el Marco Fiscal de Mediano Plazo, en 2015 el gobierno central espera recibir 8,4 billones de pesos, un 22 por ciento menos que en este año. Pero los analistas estiman ya una disminución en las utilidades de Ecopetrol entre el 20 y 30 por ciento en el segundo semestre.

El hecho tendrá serias repercusiones. La industria petrolera le aporta al Estado 21 por ciento de sus ingresos corrientes anuales. En general, el fin del auge mineroenergético está debilitando los ingresos fiscales, pues además del petróleo, los niveles de la producción de carbón están estancados entre 85 y 90 millones la tonelada. No hay que olvidar que el petróleo y el carbón representan cerca del 50 por ciento de las exportaciones colombianas.

La turbulencia internacional también está sacudiendo el mercado accionario local. El Colcap, principal índice de referencia, cayó 7 por ciento en el último mes –se afectaron casi todos los títulos– lo que significa que las ganancias que se habían acumulado en lo que va corrido del año prácticamente se esfumaron.

A pesar de que este comportamiento pone nerviosos a los inversionistas, que se apresuran a vender, los descensos en los precios de las acciones, en la mayoría de los casos, no tiene que ver con el desempeño de las compañías. Estas siguen mostrando buenos resultados, son empresas sólidas y con perspectivas de crecimiento muy positivas. Obedece más bien al efecto contagio por la turbulencia internacional y también a la salida de los inversionistas internacionales buscando mejores rentabilidades, como los bonos estadounidenses.

Si bien los extranjeros todavía son líderes en compras en el mercado accionario local, en las últimas semanas salieron de muchas de sus inversiones, lo que ha ocasionado movidas fuertes en los precios de las acciones.

Las acciones más castigadas en la Bolsa de Colombia son las de las compañías petroleras que están siendo duramente afectadas por la caída del precio del crudo. El título Ecopetrol lleva una caída en el año del 17 por ciento. La acción llegó a bajar de los 3.000 pesos, aunque tuvo un respiro y volvió a estar por encima.

Pero sin duda, el efecto más notorio de la coyuntura internacional se siente en el dólar. El precio de la divisa llegó a tocar en un momento los 2.070 pesos, un nivel que no se veía hace más de cinco años y que no estaba en ningún pronóstico.

La devaluación del peso frente al dólar en el año va en 7 por ciento, y no es la mayor de América Latina, puesto que ocupa Chile con una apreciación de su moneda del 12 por ciento. Con tanta incertidumbre en los mercados, nadie se atreve a apostar a cuánto más subirá el dólar en Colombia, pero lo que sí saben todos, es que el dólar barato se acabó.

¿Qué tan preparada está Colombia para enfrentar estos vientos adversos? Villar dice que está mejor equipada y la economía está más fuerte. Hay flexibilidad cambiaria, y posibilidades de hacer un ajuste, así sea doloroso por la vía de impuestos. Es decir, para enfrentar los vientos externos, el país dependerá de lo interno, o sea del consumo y de la dinámica del mercado local. El tema es que ahí la confianza es vital, y el nerviosismo internacional por ahora parece contagioso.

Octubre negro

La semana pasada los principales índices accionarios del mundo se descolgaron con caídas que en muchos casos borraron las ganancias del año.

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La descolgadaDólar cuesta arriba

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Golpe a Ecopetrol

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Abundante petróleo derrumba el precio


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Europa depende del gas ruso

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GOBIERNO COLOMBIANO responde a las críticas emitidas por el Centro Democrático

 

Publicado el 22/10/2014

El gobierno colombiano no guarda en secreto el número de circunscripciones que está ofreciendo a las FARC como parte de los acuerdos de paz, afirmó este miércoles Humberto de la Calle, jefe de la delegación del gobierno de ese país en los Diálogos de Paz. En respuesta a las críticas emitidas por el Centro Democrático, señaló que sólo se busca “permitir que quienes han estado al margen de la vida política del país puedan tener durante un periodo mayor representación en la cámara”. Insistió que se trata de “una medida de integración territorial, no es ningún regalo al terrorismo”.

RELACIONADOS:

http://opeal.net/index.php?option=com_k2&view=itemlist&task=tag&tag=Humberto+de+la+Calle&Itemid=144

Byung-Chul Han

FRANCESC ARROYO,  22 MAR 2014

Byung-Chul Han, pensador coreano afincado en Berlín, es la nueva estrella de la filosofía alemana.La asfixiante competencia laboral, el exhibicionismo digital y la falaz demanda de transparencia política son los males contemporáneos que analiza en su obra.

No es extraño que Alemania, el país que ha producido mentes como las de Kant, Hegel, Nietzsche o Marx, tenga devoción por la filosofía, lo inusual es que la nueva revelación del pensamiento alemán —tronco inevitable del pensamiento occidental moderno— sea un autor oriental que cuando era un treintañero cambió Corea del Sur por Europa. Hoy los libros de ese autor, Byung-Chul Han, son prestigiosos superventas en un país que todavía discute apasionadamente a sus filósofos vivos, sean Jürgen Habermas, Peter Sloterdijk o Richard David Precht. Han ya es uno de ellos.

Byung-Chul Han nació en 1959 en Seúl y allí estudió metalurgia, pero pronto llegó a la conclusión de que con aquello no iba a ninguna parte. La carrera ni siquiera le interesaba. Decidió instalarse en Alemania y estudiar literatura, aunque acabó interesado en la filosofía. En 1994 se doctoró por la Universidad de Múnich con una tesis sobre Martin Heidegger y poco después se estrenó como profesor universitario tras haber obtenido la habilitación en Basilea. Actualmente enseña Filosofía en la Universidad de las Artes de Berlín después de ejercer en la Escuela Superior de Diseño de Karlsruhe al lado de Sloterdijk, que no ha evitado polemizar con el que muchos consideran su sucesor en el trono simbólico de la filosofía germana.

En los últimos meses se han publicado en España dos libros de Han —La sociedad del cansancio y La sociedad de la transparencia—, en abril aparecerá un tercero —La agonía de Eros (en la editorial Herder, como los anteriores)— y varios más serán traducidos pronto. En ellos analiza los males del presente: el hombre contemporáneo, sostiene el filósofo, ya no sufre de ataques virales procedentes del exterior; se corroe a sí mismo entregado a la búsqueda del éxito. Un recorrido narcisista hacia la nada que lo agota y lo aboca a la depresión. Es la consecuencia insana de rechazar la existencia del otro, de no asumir que el otro es la raíz de todas nuestras esperanzas. Más aún, solo el otro da pie al eros y es precisamente el eros el que genera el conocimiento.

La entrevista se celebra en el Café Liebling, situado en la berlinesa Raumerstrasse, en Prenzlauer Berg, un barrio que ha pasado en poco tiempo de bohemio a aposentado. Suena una música ambiental suave que los camareros no tienen problema en suavizar aún más para evitar interferencias en la grabación de la charla. Han es puntual a la cita. Se sienta y pide café. La primera pregunta es sobre la relación directa que él establece entre el eros y el pensamiento. Mira al entrevistador, se mira las manos, se mesa el cabello, calla. Al cabo de unos segundos empieza a hablar: “Creo que para responder a eso necesitaría antes pensar durante un par de semanas”. En apariencia deja el asunto de lado, aunque lo abordará al final de la entrevista. No tiene prisa. Se toma su tiempo. Para todo. “Cuando llegué a Alemania, ni siquiera conocía el nombre de Martin Heidegger”, cuenta. “Yo quería estudiar literatura alemana. De filosofía no sabía nada. Supe quiénes eran Husserl y Heidegger cuando llegué a Heidelberg. Yo, que soy un romántico, pretendía estudiar literatura, pero leía demasiado despacio, de modo que no pude hacerlo. Me pasé a la filosofía. Para estudiar a Hegel la velocidad no es importante. Basta con poder leer una página por día”.

El esclavo de hoy es el que ha optado por el sometimiento. Uno se ve libre y se explota a sí mismo hasta el colapso.

Cualquier cosa menos volver a la metalurgia que había dejado en Corea. “Al final de mis estudios me sentí como un idiota. Yo, en realidad, quería estudiar algo literario, pero en Corea ni podía cambiar de estudios ni mi familia me lo hubiera permitido. No me quedaba más remedio que irme. Mentí a mis padres y me instalé en Alemania pese a que apenas podía expresarme en alemán”.

Inició un proceso de aprendizaje del idioma y de nuevas materias que le permitieran comprender los problemas que aquejan al hombre de hoy. Explicarlo es el objetivo de sus libros. A diferencia de lo que ocurría en tiempos pasados, cuando el mal procedía del exterior, ahora el mal está dentro del propio hombre, subraya Han: “La depresión es una enfermedad narcisista. El narcisismo te hace perder la distancia hacia el otro y ese narcisismo lleva a la depresión, comporta la pérdida del sentido del eros. Dejamos de percibir la mirada del otro. En uno de los últimos textos que he escrito insisto en que el mundo digital es también un camino hacia la depresión: en el mundo virtual el otro desaparece”. ¿Hay posibilidades de vencer ese estado depresivo? “La forma de curar esa depresión es dejar atrás el narcisismo. Mirar al otro, darse cuenta de su dimensión, de su presencia”, sostiene. “Porque frente al enemigo exterior se pueden buscar anticuerpos, pero no cabe el uso de anticuerpos contra nosotros mismos”.

Para precisar lo que sugiere recurre a Jean Baudrillard: el enemigo exterior adoptó primero la forma de lobo, luego fue una rata, se convirtió más tarde en un escarabajo y acabó siendo un virus. Hoy, sin embargo, “la violencia, que es inmanente al sistema neoliberal, ya no destruye desde fuera del propio individuo. Lo hace desde dentro y provoca depresión o cáncer”. La interiorización del mal es consecuencia del sistema neoliberal que ha logrado algo muy importante: ya no necesita ejercer la represión porque esta ha sido interiorizada. El hombre moderno es él mismo su propio explotador, lanzado solo a la búsqueda del éxito. Siendo así, ¿cómo hacer frente a los nuevos males? No es fácil, dice. “La decisión de superar el sistema que nos induce a la depresión no es cosa que solo afecte al individuo. El individuo no es libre para decidir si quiere o no dejar de estar deprimido. El sistema neoliberal obliga al hombre a actuar como si fuera un empresario, un competidor del otro, al que solo le une la relación de competencia”.

Retomando la idea hegeliana de la dialéctica del amo y del esclavo, Byung-Chul Han denuncia que “el esclavo de hoy es el que ha optado por el sometimiento”. Y lo ha hecho a cambio de un modo de vida escasamente interesante, “la mera vida, frente a la vida buena”, dice, casi pura supervivencia. A cambio de eso, el hombre cede su soberanía y su libertad. Pero lo más llamativo es que el propio amo ha renunciado también a la libertad al convertirse en explotador de sí mismo. Ha interiorizado la represión y se ve abocado al cansancio y la depresión. Pero el cansancio y la depresión no se pueden interpretar como alienación, en el sentido tradicional marxista. “Solo la coerción o la explotación llevan a la alienación en una relación laboral. En el neoliberalismo desaparece la coerción externa, la explotación ajena. En el neoliberalismo, trabajo significa realización personal u optimización personal. Uno se ve en libertad. Por lo tanto, no llega la alienación, sino el agotamiento. Uno se explota a sí mismo, hasta el colapso. En lugar de la alienación aparece una autoexplotación voluntaria. Por eso, la sociedad del cansancio como sociedad del rendimiento no se puede explicar con Marx. La sociedad que Marx critica, es la sociedad disciplinaria de la explotación ajena. Nosotros, en cambio, vivimos en una sociedad del rendimiento de autoexplotación”. El hombre se ha convertido en unanimal laborans, “verdugo y víctima de sí mismo”, lanzado a un horizonte terrible: el fracaso.

Como todo buen romántico, Han encuentra la solución en el amor. Hay que negar el presente represivo y aceptar la existencia del otro y, de su mano, la posibilidad del amor. Un buen ejemplo es la película Melancolía,de Lars von Trier. En ella aparece Justine, un personaje deprimido “porque es incapaz de amar. La depresión aparece como una imposibilidad de amor. Pero Justine alcanza a salir de la depresión gracias a la aparición de un planeta que va a destruir la Tierra. Es la amenaza de esa catástrofe la que le permite curarse de la depresión porque la hace capaz de percibir la existencia del otro. Primero, el otro es el planeta y luego los demás. Y al salir de la depresión se siente capaz de amar, de recuperar el sentimiento del eros”. Y es que “el eros es la condición previa del pensamiento. Sin el deseo hacia un ser amado que es el otro, no hay posibilidad de filosofía”.

Mientras Grecia y España están en ‘shock’ por la crisis, se endurecen la competencia descarnada y los despidos.

Hay una relación directa entre eros y logos que pasa por descubrir al otro. Sin eso no hay posibilidad de verdad. El eros tiene una relación vital con el pensar. El logos sin eros sería pensamiento puro. Así termina La agonía de Eros, recuerda: “El pensamiento en sentido enfático comienza bajo el impulso de eros. Es necesario haber sido amigo, amante para poder pensar. Sin eros, el pensamiento pierde la vitalidad y se hace represivo”. Ahí está el ejemplo de Alcibíades, que accede al conocimiento gracias a la seducción que Sócrates ejerce sobre él. “Siempre se había pensado que el eros estaba excluido, pero es condición para el pensamiento”, insiste. “Es el amigo el que introduce una relación vital que hace posible el pensar”. Por el contrario, “la falta de relación con el otro es la principal causa de la depresión. Esto se ve agudizado hoy en día por los medios digitales, las redes sociales”. La soledad, la incapacidad para percibir al otro, su desaparición.

No hay, sin embargo, que confundir la seducción con la compra. “Creo que no solo Grecia, también España, se encuentran en un estado de shock tras la crisis financiera. En Corea ocurrió lo mismo, tras la crisis de Asia. El régimen neoliberal instrumentaliza radicalmente este estado de shock. Y ahí viene el diablo, que se llama liberalismo o Fondo Monetario Internacional, y da dinero o crédito a cambio de almas humanas. Mientras uno se encuentra aún en estado de shock, se produce una neoliberalización más dura de la sociedad caracterizada por la flexibilización laboral, la competencia descarnada, la desregularización, los despidos”. Todo queda sometido al criterio de una supuesta eficiencia, al rendimiento. Y, al final, explica, “estamos todos agotados y deprimidos. Ahora la sociedad del cansancio de Corea del Sur se encuentra en un estadio final mortal”.

En realidad, el conjunto de la vida social se convierte en mercancía, en espectáculo. La existencia de cualquier cosa depende de que sea previamente “expuesta”, de “su valor de exposición” en el mercado. Y con ello “la sociedad expuesta se convierte también en pornográfica. La exposición hasta el exceso lo convierte todo en mercancía. Lo invisible no existe, de modo que todo es entregado desnudo, sin secreto, para ser devorado de inmediato, como decía Baudrillard”. Y lo más grave: “La pornografía aniquila al eros y al propio sexo”. La transparencia exigida a todo es enemiga directa del placer que exige un cierto ocultamiento, al menos un tenue velo. La mercantilización es un proceso inherente al capitalismo que solo conoce un uso de la sexualidad: su valor de exposición como mercancía.

Lo propio ocurre en la exigencia de transparencia en la política: “La transparencia que se exige hoy en día de los políticos es cualquier cosa menos una demanda política. No se pide la transparencia para los procesos de decisión que no interesan al consumidor. El imperativo de transparencia sirve para descubrir a los políticos, para desenmascararlos o para escandalizar. La demanda de transparencia presupone la posición de un espectador escandalizado. No es la demanda de un ciudadano comprometido, sino de un espectador pasivo. La participación se realiza en forma de reclamaciones y quejas. La sociedad de la transparencia, poblada de espectadores y consumidores, es la base de una democracia del espectador”.

La exigencia de transparencia, acompañada del hecho de que el mundo es un mercado, hace que los políticos no acaben siendo valorados por lo que hacen, sino por el lugar que ocupan en la escena. “La pérdida de la esfera pública genera un vacío que acaba siendo ocupado por la intimidad y los aspectos de la vida privada”, afirma. “Hoy se oye a menudo que es la transparencia la que pone las bases de la confianza. En esta afirmación se esconde una contradicción. La confianza solo es posible en un estado entre conocimiento y no conocimiento. Confianza significa, aun sin saber, construir una relación positiva con el otro. La confianza hace que la acción sea posible a pesar de no saber. Si lo sé todo, sobra la confianza. La transparencia es un estado en el que el no saber ha sido eliminado. Donde rige la transparencia, no hay lugar para la confianza. En lugar de decir que la transparencia funda la confianza, habría que decir que la transparencia suprime la confianza. Solo se pide transparencia insistentemente en una sociedad en la que la confianza ya no existe como valor”. Un ejemplo de esta contradicción es el Partido Pirata que se presenta a sí mismo como el de la transparencia, lo que en realidad equivale a una propuesta de despolitización. “Se trata, en realidad, de un antipartido”, afirma Han.

Y se ha diluido también la “verdad”, porque en la sociedad de la transparencia lo que importa es la apariencia. Parte de su discurso recuerda el de los situacionistas franceses de los sesenta, que sostenía que la historia podía explicarse por el predominio de los verbos que explican las cosas. En la antigüedad, lo importante era el ser, pero el capitalismo impuso el tener. En la actual sociedad del espectáculo, sin embargo, domina la importancia del parecer, de la apariencia. Así lo resume Han: “Hoy el ser ya no tiene importancia alguna. Lo único que da valor al ser es el aparecer, el exhibirse. Ser ya no es importante si no eres capaz de exhibir lo que eres o lo que tienes. Ahí está el ejemplo de Facebook, para capturar la atención, para que se te reconozca un valor tienes que exhibirte, colocarte en un escaparate”. Y el mundo de la apariencia se nutre de las aportaciones de los medios de comunicación. Pero hay una gran diferencia entre el saber, que exige reflexión y hondura, y el conocer, que no aporta verdadero saber. “La acumulación de la información no es capaz de generar la verdad. Cuanta más información nos llega, más intrincado nos parece el mundo”.

 TOMADO DE:

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/03/18/actualidad/1395166957_655811.html

DISCURSO DE NIÑA ORGULLOSAMENTE INDIGENA

http://youtu.be/tvDf-4o7SnA

QUE ES LA ECONOMIA DEL BIEN COMUN

 

 

 

“Conozca 10 claves de las elecciones en Bolivia”

A continuación te presentamos diez aspectos que debes conocer sobre las elecciones generales que efectuará Bolivia este domingo 12 de octubre.

Las elecciones generales que celebrará Bolivia el domingo próximo estarán marcadas por una serie de aspectos que la diferencian notablemente de procesos anteriores.

1.- Son los primeros comicios celebrados bajo la ley electoral de 2010 que introdujo varias modificaciones para garantizar la democracia directa, participativa y representativa.

2.- Obligatoriedad del voto desde los 18 años de edad y cada ciudadano recibe un certificado que será válido para realizar cualquier trámite oficial y bancario.

3.- La participación de las mujeres representa el 52 por ciento de los aspirantes al Gobierno y a los escaños de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

4.- La votación se realizará de forma simultánea en el territorio nacional y en los 33 países donde hay 272 mil 58 bolivianos empadronados, aunque éstos últimos solo escogerán al futuro presidente y vicepresidente de la nación.

5.- Por primera vez en la historia eleccionaria, solo cinco partidos se disputan el control del Ejecutivo.

6.- La campaña fue la más corta en los medios de comunicación, pues se redujo de 60 a 27 días la propaganda mediática.

7.- Además del presidente, los ciudadanos escogerán a 36 senadores, cuatro por cada uno de los nueve departamentos de Bolivia.

8.- La votación incluye también la selección de 130 diputados, 63 de ellos en circunscripciones uninominales, 60 en distritos plurinominales y siete en jurisdicciones especiales para los pueblos indígenas.

9.- En todos los casos serán proclamadas ganadoras las candidaturas que obtengan el 50 por ciento más uno de los votos válidos o un mínimo de 40 por ciento de las papeletas con una diferencia de al menos 10 puntos de ventaja sobre su más cercano seguidor.

10.- El jefe de Estado y candidato del MAS, Evo Morales, continúa como favorito para ser reelecto con 59 por ciento en intención de votos y ventaja de 40 puntos.

TOMADO DE: http://www.telesurtv.net/news/Conozca-10-claves-de-las-elecciones-en-Bolivia-20141010-0013.html